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Siguiendo con YouTube, el que sigue es el video de la canción correspondiente a la banda sonora del impresionante spot comercial de Nike que apareció con motivo de las Olimpiadas, y que les pongo debajo; el final con Oscar Pistorius corriendo con sus prótesis es realmente alucinante. Aproximadamente, el fragmento que sale en el anuncio está en torno al minuto 2:37.
La canción en concreto es de The Killers, una banda genial que en mi opinión ha estado desde el principio, e injustamente, eclipsada por el éxito de Franz Ferdinand. Les recomiendo que no dejen de oirlos.
Este es el anuncio que les decía:

Dice un buen amigo mío que los dos anteriores álbumes de Coldplay le hacían vomitar. Aunque discrepo con él, lo cierto es que este video de esta canción te acerca mucho a esa sensación. Queda claro por tanto que su publicación atiende a estrictos criterios musicales, y en ningún caso a su representación visual.

No es mi caso y no les daré detalles que no les interesan, pero cuando uno de los usuarios con los que trabajas te amenaza diciéndote que lleva diez años en prisión y que no le busques problemas porque "ya puestos" no le importará pasar unos cuantos más, ¿dirían ustedes que podemos considerar que está rehabilitado socialmente?


Estoy sólo intentando volver, así que considérenlo un aperitivo visto en La Pistola de Juguete, el blog de mi hermano pequeño recién vuelto de tierras germanas. Tengan paciencia.

Hola.
Si les dijese hoy que este blog se va de vacaciones conmigo, mentiría, porque yo me voy oficialmente el próximo viernes a las 14h, durante tres espero que eternas e interminables semanas, para volver al tajo un día tan bonito como el 1 de septiembre. El caso es que como hoy es 4 de agosto y últimamente este blog está en horas bajas (no sé si eso es una percepción propia o responde a la realidad) he decidido que voy a dejarlo en conserva durante lo que queda de mes, a ver si coge algo de fuerza.
Antes de irme, no dejen de oír el último disco de Coldplay, Viva la Vida or Death and All His Friends. Lo he oído tantas veces desde que lo tengo que algunas canciones me suenan como si llevase oyéndolas años; creo que queda poco para que lo aborrezca, pero está valiendo la pena. Tampoco dejen de contemplar una muestra más de hasta dónde llega la estupidez y gilipollez del ser humano. Hay gente que haría mejor metiendo la cabeza en su propio culo y no sacándola de ahí.
Nada más. Les dejo con una clase práctica, por si salen a bailar a algún sitio este verano.
Por supuesto, con toda probabilidad actualizaré antes del 1 de septiembre, pero eso es cosa mía, yo ya me apaño. Ah. Si el LHC finalmente nos lleva al fin de este mundo tal y como lo conocemos, qué puedo decirles; hasta siempre y ha sido un placer.
Pásenlo bien.

Los soportes utilizados para los compresores de sistemas de aire acondicionado del tipo que se instalan en las fachadas están habitualmente fabricados con una aleación de aluminio, acero y otros componentes adicionales, dependiendo del fabricante, que son unidos normalmente utilizando soldadura manual de arco metálico. Porcentualmente, el acero representa casi el 95% de la pieza. A principios de la década de los 90, la compañía Weeron, una de las principales empresas fabricantes a nivel mundial y suministradora en exclusiva de Fujitsu, Carrier y Mitsubishi comenzó a tener problemas económicos debido a la competencia oriental y la cancelación de varios importantes contratos públicos con la administración pública estadounidense. Las medidas que adoptó la empresa para superar la situación de crisis fueron la reducción de personal, la disminución del porcentaje de acero hasta el 70% de la pieza y su sustitución por cobre, estaño y otros compuestos más baratos, así como acelerar sensiblemente el proceso de soldadura. Este último aspecto aumentó la productividad de los operarios en un 15% aproximadamente según la información hecha pública por la empresa a principios de abril de 1994, momento en el que sus cuentas presentaban un aspecto saludable.
El 9 de agosto de 1997, en medio de una ola de calor que llevó a algunas zonas de los Estados Unidos a superar los 45 grados, un compresor de aire acondicionado de 29 kg. cayó sobre un hombre desde un cuarto piso en Phoenix, matándolo al instante. Dieciséis aparatos más cayeron al vacío durante ese día y el siguiente, matando a cinco personas e hiriendo a otras cuatro, dejando a dos de ellas en estado vegetativo. Weeron no realizó ninguna comunicación pública tras estos incidentes, pero un peritaje judicial realizado por la Universidad de Chicago, indicó que la aleación y el tipo y calidad de la soldadura detectada en los soportes defectuosos era insuficiente para sostener el peso del 10% de los compresores de mayor tamaño, y que en condiciones de calor extremo, había muchas posibilidades de que la soldadura cediese, dando lugar a los accidentes ocurridos.
La compañía se escudó en sus controles internos de calidad y las pruebas realizadas antes de la comercialización de los soportes, pero al mismo tiempo comenzó a revisar y cambiar los casi 2 millones de soportes vendidos con la nueva aleación. El coste de este proceso, unido a las demandas de sus principales clientes industriales y a la de los damnificados por los fallos de seguridad, puso a la compañía contra las cuerdas. El viernes 15 de enero de 1999 Weeron anunció la bancarrota, con una deuda contraída de más de 300 millones de dólares, una gran parte de ésta en concepto de indemnización a las víctimas, y dejando a más de 2,500 trabajadores sin empleo. El comité de dirección fue declarado culpable de negligencia criminal y atentado contra la seguridad nacional, y condenado a 45 años de cárcel. Excepto Mike Garrison, que falleció poco después del juicio de un ataque al corazón, el resto de miembros continúan hoy día entre rejas.

Si están pensando en comprarse un coche, no se compren un Renault.
Se lo repetiré, por si no les ha quedado claro.
Si están pensando en comprarse un coche, no se compren un Renault.
Se lo repetiré, por si no les ha quedado claro.
Si están pensando en comprarse un coche, no se compren un Renault.
Se lo repetiré, por si no les ha quedado claro.
Si están pensando en comprarse un coche, no se compren un Renault.
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Se lo repetiré, por si no les ha quedado claro.
Si están pensando en comprarse un coche, no se compren un Renault.
Se lo repetiré, por si no les ha quedado claro.
Si están pensando en comprarse un coche, no se compren un Renault.
Considérenlo un consejo de un amigo. Luego les cuento.


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Wordle. Visto en pjorge.com. Algo con lo que perder un rato, que no te dice nada a menos que quieras que te diga algo. Ahora que lo pienso, se podría montar un teléfono de videncia con este servicio...

Hola, lectores.
He empezado a leer un libro sobre el problema de la reputación en Internet; sobre cómo combinar privacidad y derecho a la libre expresión. Lo encontré en el blog de Félix Haro y está resultando sumamente interesante. Por si eso no fuese bastante, está disponible en Internet gratis por la patilla, en la página personal de su autor Daniel J. Solove. Se llama The future of reputation: gossip, rumor and privacy on the internet. Debería haber empezado por el anterior, The digital person. Technology and privacy in the information age, pero el caso es que he empezado por este. El único problema es que están en inglés, pero para ustedes eso no debería ser un problema.
A lo que iba. En los capítulos introductorios, habla de los blogs, y en las páginas 20 y 21, dice:
No sé. Últimamente recibo un puñado de visitas; treinta o cuarenta, y cincuenta en días excepcionales. Algunas de ellas entran buscando la palabra 'urbason', ya que al parecer aparezco en la primera página de Google, y otras, por comentarios que hago en otros blogs. Unos y otros se largan tan pronto como entran. El resto, que son pocos pero no cobardes, asumo que entran a leer lo que escribo. Respecto al número de lectores del feed, hace tiempo que suelo estar en torno a los 75 suscriptores, o ligeramente más, dependiendo del día. En total, y teniendo en cuenta cierto solapamiento entre unos y otros, podría decir que el número teórico de lectores diarios está en torno a 50, o 60 a todo lo más. El número real y práctico que efectivamente leen lo que escribo, no tengo ni idea. Quizá 20, 30, 40. Como decía al principio, no sé.
Aunque reconozco que las últimas entradas no es que hayan sido el colmo del interés, hace mucho (con la excepción del controvertido post del otro día) que no veo un interés "real" en lo que escribo, al menos por parte de la mayoría (siempre hay excepciones, aunque algunas sean familiares), y han habido pocas fascinating discussions; siempre que las ha habido, han sido sobre política (aunque lo contrario no es cierto). Claro que después de casi cinco años está uno acostumbrado, y nada va a cambiar en este blog porque no hayan comentarios, pero considérenlo una reflexión personal; asumo, aunque estaba en la lista, que lo que escribo es poco interesante y que no despierta demasiadas inquietudes; efectivamente, a veces eso es justo lo que es este blog: una reflexión personal que no pretende despertar nada en nadie más que sólo a veces en mí. Al menos, si me sirve de consuelo, a mí me gusta, y creo que con eso vale o debería valer. Claro que siempre está la opción de cerrar la paraeta y escribir algo como mandan los cánones; ya veremos, porque no sé si podría aunque quisiese, tanto por inaptitud como por falta de motivación y voluntad.
Les dejo, que en este maldita ciudad hace un calor de narices incluso a medianoche, y encima de este portátil podría freir un huevo (pero me quedaría sin portátil, obviamente). Les recomiendo el libro que les decía. Está en inglés, pero eso no debería ser un problema.
Nota: Si ustedes no comentan, no se preocupen, que los spammers desde luego me tienen mucho afecto.












