Bueno, parece ser que al final ya tengo mi propio weblog, despues de muchas vueltas. Incluso hice una pequeña -e inútil- intentiva para crear un pequeño sistema de scripts que me facilitasen la tarea. Total, ¿quién necesita más que el vi y un shell? Porque realmente ¿para que necesita ser un weblog más que una página plana? Obviamente, nunca lo hice, y aquí estoy, utilizando un software que está a años luz de mi más optimista idea, así que sólo me queda el consuelo de no haber reinventado la rueda. Triste consuelo, por otra parte.
Supongo (a pesar de que no necesito suponer nada porque tengo la certeza de) que me ha vencido la pereza, y ahora que veo el resultado quasi-final (quasi-final porque, aparte de algunos cambios estéticos, no espero hacer demasiadas modificaciones más), me rindo a la apariencia y temo que el contenido pueda no estar a la altura del continente.
Me conozco. Demasiado bien, quizá. Se que en los próximos días actualizaré la página a menudo. Quizá dos o tres comentarios diarios, quizá más. En la posición que me encuentro es fácil, y apenas me llevará unos minutos. Revisaré continuamente la página, en busca de comentarios que probablemente no se encontrarán ahí y quién sabe si montaré algún tipo de estadísticas. Entonces, poco a poco, iré actualizando la página con menos frecuencia, y es posible que acabe abandonándola, aunque quién sabe, a lo mejor esta vez demuestro una constancia inusual en mi. Espero no defraudarme a mi mismo, porque asumir que puedo defraudar a alguien más sería suponer visitas que no tengo claro que vayan a sucederse. Bien visto, es difícil que me defraude a mi mismo. Mi orgullo está a salvo.

Apenas puedo contar nada. Me he pasado el día trabajando o al menos intentándolo, y el resto del día aplacando mi demonio consumista. Realmente, no hay nada interesante que contar, así que imagino que no está de más que, aprovechando que estoy comenzando, mandar algo de lo que escribí y así dar a conocer lo pedante (para ser sincero, no pienso que sea pedante, quizá algo recargado, pero siempre es un buen recurso pretender que compartes la opinión de los demás; recurso por otra parte anulado por este paréntesis) que puedo llegar a ser en ciertos -muchos- momentos. Debe ser, aproximadamente, de junio del año pasado (2002), pero tampoco tiene mucha importancia. Como es un poco largo, si lo quieres leer tendrás que utilizar el enlace de debajo. Algo que, con lo que acostumbro a escribir (cantidad), tendré que hacer bastante a menudo.
Un libro: El libro de las ilusiones, de Paul Auster. Vale, es verdad, aun no lo he acabado, pero es que no hace falta.
La cuestión es, ¿quién es Harry? Yo no lo sé.
Sería inútil pretender que esto que hago es escribir un diario. Y lo sería porque, al mismo tiempo que por mi cabeza pasan las palabras mucho más rápidamente de lo que seré nunca capaz no sólo de escribirlas, sino tan sólo de recogerlas y darles forma, me doy cuenta de que aspiro a mucho más que a escribir un diario. No quiero la intimidad o el refugio que da un diario, porque soy incapaz de escribirme; no deseo leer, diez años mas tarde, aquello que fui, porque si lo fui, significará que todo la angustia que siento o la felicidad que siento habrán sido en vano, que no eran nada sino fantasias de un loco, y entonces habré muerto y dará lo mismo quién sea y lo que sea, porque sé que no seré yo. Y por ello, me esfuerzo en vano por darle forma a mis pensamientos, mientras por mi cabeza fluye Ravel. Debería saber que es inútil, que no vale la pena, que es perder el tiempo educar mis ideas para que salgan de forma ordenada y se plasmen educadamente en el papel, porque no son así. Vienen en el tren, en la biblioteca, mientras cruzo la calle, y ellas solas se combinan, formando deliciosas frases, pensamientos sobre mi, sobre la realidad, sobre el hombre, y sobre todo aquello que mi mente considera que es digno de ser pensado, y en ocasiones incluso ni en eso, y ahí permanecen durante minutos, mientras mi cabeza las digiere lentamente, y su lugar pasa a ser ocupado por otros pensamientos, más vulgares o más elevados; y entonces me encuentro incapaz de reflejar estos pensamientos, aquello que día tras día, me llena de dolor, de amargura, de angustia, pero también de felicidad, de éxtasis, de placer, y me entusiasmo ante la idea de que vuelvan, y espero ansioso ese momento para intentar capturarlas, aunque intuyo que se me volveran a escapar, que aun no estan listas, que necesitan madurar, y asi una y otra vez, vuelven y se van, convirtiéndose en un juego, en una delicia en la que voy detras de mis pensamientos hasta que son demasiado rapidos para mi, y se sumergen donde no alcanzo a verlos, para descubrir con el rabillo del ojo que otros, quizá no tan interesantes, o quizá sí, asoman tímidamente, y los saco a la superficie, intentándo agarrarlos, esperando que esta vez sea capaz de manejarlos, sea suficientemente rápido para ellos. Y de tanto en tanto, soy capaz de atrapar uno, subirlo a las alturas, exprimir toda su esencia, amaestrarlo, y una vez hecho esto, dejarlo en libertad, sabiendo que volverá, engordado y ofreciéndome sus frutos.
Es quizá esta negación de mi mismo, la necesidad de que haya otro que lea lo que escribo, que sepa que estoy aquí, que tengo algo que decir, mi propia negación, mi propia marca de nihilismo, no lo sé. Siento en ocasiones que la vida está pasando frente a mi y no puedo hacer otra cosa que mirar, lleno de repugnancia, todo lo que arrastra. No es que no pueda agarrarme a ella, aunque no se si sería capaz de hacerlo, sino que siento que no quiero hacerlo, o quizá no a cualquier precio. No me gusta lo que veo, y siento a la vez miedo de quedarme sólo con mis pensamientos, y asco por tener que ensuciarlos con esta realidad o incluso abandonarlos. Me siento, como Harry, excluido, y no se si quiero entrar en ella o permanecer fuera, solo, viendo el deplorable espectáculo que me ofrecen mis ojos. Confieso que la idea del aislamiento, de la soledad, me aterroriza tanto como me atrae, por la propia destrucción que conlleva, por el dolor que en ocasiones capaz de inflingirme, porque tras esos
momentos de angustia se que soy capaz de llegar más lejos, de crecerme, y me siento como un gigante ante el mundo. Y ante todo, se que no quiero abandonar mis ideas, mis pensamientos, porque son todo lo que yo so, y sin ellas no sólo no sería yo, sino que simplemente no sería. Es una carga a la que no estoy dispuesto a renunciar, sean cuales sean las consecuencias y el precio que he de pagar. Si he de entrar en la realidad, no será a costa mía, será a costa suya, porque aunque tengo mucho que ganar, mucho más tengo que perder. Y bien dentro o fuera, se me podrá encontrar riéndome como Mozart de todo aquello que considerais importante, que valorais tanto, y que en realidad no son más que bagatelas, ilusiones de una realidad, de un mundo, creado por y para vosotros, en el que no sólo no cabe todo, sino que afortunadamente, os olvidais de nosotros.

Matrix Revolutions. Para empezar, reconozco que aunque iba dispuesto a quejarme por la menor molestia, no he tenido razones para hacerlo. Bien, no ha sido la sesion de la una, sino la de las diez y media. Tampoco ha sido el italiano ni la octava o novena fila, sino un restaurante típicamente americano y la segunda fila de la sala (para ser más exactos, sala 24, segunda fila, asiento 23, Kinepolis Paterna, Valencia, España), pero en definiva puedo decir que he cenado bien, no he tenido que correr para llegar a la pelicula y la segunda fila no estaba tan cerca, después de todo. Mirándolo bien, los VT -o como quiera que se llamasen- se veían bastante bien desde tan cerca sin que llegase a ser incómodo.
Bueno, la película. No puedo decir que me ha entusiasmado como lo hizo Snatch (si, ya sé que hace mucho, pero últimamente las únicas películas atractivas, con honrosas excepciones, empiezan a ser las de animación por ordenador; Ice Age, por poner un ejemplo), pero en conjunto me ha parecido bastante aceptable, y no me arrepiento de haber pagado casi 6 euros (si, casi 1000 pelas, ¿es eso un robo o qué?) como lo hice después de ver La Mancha Humana (Anthony Hopkins y Nicole Kidman pero es lenta hasta el aburrimiento). Los efectos especiales como siempre en su línea: acojonantes, por decirlo pronto y claro. Monica Belluci, sale poco pero también en su línea: absolutamente impresionante. En cuanto a la historia en sí, a la forma de acabar la artificial trilogía, quizá no sea una maravilla, y aunque me ha dejado algo indiferente -aún estoy intentando decidir a) si entiendo el final y b) si me gusta el final- como espero que no lo haga la otra esperada -y no artificial- trilogía, reconozco que tampoco está mal del todo. En conclusión, que vale la pena ir a verla; y en cualquier caso, si has ido a ver la primera y la segunda, no vas a perderte la última.
En otro ámbito de cosas, me he vuelto a rapar la cabeza. No al cero, eso habría sido demasiado, sino al uno. Vuelvo a tener el pelo corto como a mi (a mi madre quizá no tanto) me gusta y a la vez no parece que tenga ninguna enfermedad terminal. De todas maneras las opiniones sobre mi aspecto van de consideraciones de nazi a judio en campo de concentración, y sorprendentemente esta noche ambas por parte de la misma persona; somos un cúmulo de contradicciones.
Ahora queda esperar a Frodo y compañia, y más adelante (¿¡no pueden doblar las películas más rápido!?) Buscando a Nemo.
Quiero un VT. Gracias.

Vale, ya he acabado el puto trabajo de filosofía de la ciencia. Dos horas aproximadamente mirando tres libros sin saber exactamente qué poner porque ignoro que es exactamente lo que he de poner. Menuda mierda me ha quedado, la verdad. Puedo decir sin lugar a dudas que es uno de los peores trabajos -bueno, si dos hojas puede decirse que son un trabajo- que he hecho nunca. Bueno, en cualquier caso ya está.
Pregunta: ¿Porque todas las consideraciones de anoche sobre Matrix me parecen banales y carentes de contenido?
Respuesta: Porque lo son. Ambas cosas.

Vale, ya parece que tengo la redirección hecha, por lo que http://www.unsociability.org debería funcionar. No es que me haga demasiada ilusión, porque después de todo, es una mera redirección y lo ideal sería conseguir alojar la zona en algún DNS y hacer que apuntase a donde toca, pero si no encuentro a alguien que me lo haga gratis, me tocaría pagar por eso y creo que por el momento puedo sobrevivir con lo que tengo.

Película Fallen, Canal 9, 22:40h. Una típica comisaria americana. Donald Sutherland se acerca a Denzel Washington y le dice: "Telefónica (si, si, Telefónica) ha mandado la lista de llamadas".
Ni WorldCom, Sprint o BellSouth. Telefónica. Ya puestos, hubiera quedado mejor algo como "Uni2 ha mandado la lista de llamadas". La película no ha sido gran cosa, pero al menos me he podido reir.

Si, ha sido una equivocación registrar el dominio con interdominios (debería matar al que me lo recomendó), aunque también puedo decir que hasta el momento no he tenido queja. Aparte claro, de que es más caro que otros sitios (la culpa de eso es mía, en cualquier caso, por no haberme fijado suficientemente). De todas formas, y afortunadamente, ya he encontrado un DNS, tanto primario (gracias, Clemente) como secundario (gracias, Damià) así que ya sólo queda crear el host virtual en el apache, cosa que sin duda mi querido administrador hará en breve con la profesionalidad que le caracteriza (así que gracias, devotee). En cuanto esté éste, haré el cambio y a funcionar.
Por cierto, que viendo la web hoy me he percatado de que no he tenido en cuenta que la hoja de estilos es global, y no se limita a la página principal, lo que significa que algunas páginas no se ven como deberían. A ver si tengo un rato y lo arreglo antes de que me harte de hacer cambios. También me acabo de dar cuenta que las estadísticas que deberían funcionar no lo hacen. Creo que me filtraré los accesos y me buscaré la vida con el webalizer. Aparte de eso, debería juntar más los posts. Queda todo muy bonito a 1024x768, pero a 800x600 no se como se verá. Aunque después de todo, ¿aún queda gente que trabaje a 800x600 (exceptuándome a mi en el ordenador de mi casa)?

Vale, ya se quién es Harry.
Un libro: El lobo estepario, de Hermann Hesse.
Por cierto, argonauta o argonatua (como dice Toni, hay manos que parecen pies), tenemos cuentas pendientes. Sin prisa pero sin pausa.

Debería irme a casa, pero esto es demasiado (aunque la noticia no desaparecerá de aquí a mañana, que estas cosas interesa que se sepan...):
"Rajoy garantiza la reducción de impuestos y se fija como prioridad el pleno empleo antes de 2010"
Reducción de impuestos... directos, claro. Y aumento de impuestos... indirectos, claro. Que la presión fiscal no sube por nada. Y pleno empleo, ya saben: prometer hasta meter y una vez metido, olvidar lo prometido. Sin palabras estoy. O como diría aquel, a-no-na-da-do me tienen.
(Y no, no soy de los otros)

Confieso que a veces soy cuerdo y a veces loco,
y amo así la vida y tomo de todo un poco.
Me gustan las mujeres, me gusta el vino,
y si tengo que olvidarlas, bebo y olvido.
Mujeres en mi vida hubo que me quisieron,
pero he de confesar que otras también me hirieron.
Pero de cada momento que yo he vivido
saqué sin perjudicar el mejor partido.
Y es que yo
amo la vida y amo el amor
Soy un truhán, soy un señor
algo bohemio y soñador
Y es que yo
amo la vida y amo el amor
Soy un truhán, soy un señor,
y casi fiel en el amor.
Confieso que a veces soy cuerdo y a veces loco,
y amo así la vida y tomo de todo un poco.
Me gustan las mujeres, me gusta el vino,
y si tengo que olvidarlas, bebo y olvido.
Me gustan las mujeres, me gusta el vino...
Y si tengo que olvidarlas, bebo y olvido.
Y es que yo
amo la vida y amo el amor.
Soy un truhán, soy un señor,
algo bohemio y soñador.

Vuelvo a estar apático. Bueno, no se si es apatía, estrés, falta de sueño (aunque no es eso lo que me sobra) o este cansancio que me persigue desde hace meses.
Este estado es en cierta manera contradictorio. Por una parte tiendo a encerrarme más en mi mismo (de eso L. sabe bastante), lo que hace que adquiera una (supuesta) profundidad que últimamente no acostumbro a tener. Es casi lo que me pasa cuando tengo resaca (algo que por cierto hace más de un año que no tengo). Es como si viese una nueva dimensión que en ocasiones normales no percibo. Me siento más creativo intelectualmente (guau) y pienso más sobre más cosas, reflexiono mucho más. En realidad, este ha sido mi estado durante años.
Pero por otra parte esa misma apatía hace que generalmente renuncie a escribir todo eso como lo estoy haciendo ahora, me vuelve más vago y con menos ganas de hacer cosas. Pensar es una cosa, escribirlo una muy diferente. Y a pesar de que pienso más, escribo menos y leo menos, por lo que al final todos esos pensamientos 'extra' acaban perdiéndose por el retrete del tiempo. Quizá sea mejor así, pero no lo creo (me inclinaba a decir 'no lo sé', pero eso hubiera sido un mero recurso literario y no expresaría lo que pienso). Me cuesta sobremanera sentarme delante del ordenador, sobre una hoja o cualquier otra cosa y plasmar todo lo que siento, y es en cierto modo frustrante, porque cuando vuelvo aunque sea temporalmente a la -supuesta- normalidad, me encuentro a veces (por suerte, cada vez con menos frecuencia) vacío y añorando mi querida apatía.
A lo mejor por eso estoy escribiendo este blog (¿weblog?), para forzarme un poco y no dejar que todo se pierda. O a lo mejor porque soy demasiado vanidoso para dejar que se pudra en un archivo de mi ordenador oculto a los ojos de los demás y en realidad no tiene nada que ver con todo eso. Si, definitivamente es por eso.

Es trivial llegar a la conclusión "Fijate la de cosas que está haciendo el PP" a partir de las premisas "Fijate la de cosas que está haciendo el Gobierno" y "El PP es el partido en el gobierno". Y por eso, nunca entenderé porque los anuncios del Ministerio este o la Conselleria aquella no se consideran propaganda electoral.
O bueno, sí que lo se, o al menos me lo imagino. Porque alguien piensa, quizá con razón, que los ciudadanos somos demasiado gilipollas para hacer más lecturas de esos anuncios.
(forniciosofía: buen discurso, imagino que te habrá llevado horas hacerlo. Aprende griego.)

No tengo mucho tiempo, así que seré breve.
Como es obvio, ya he acabado un nuevo diseño, que me gusta bastante más que el anterior, y creo que da un aspecto más trabajado a la página. Me ha llevado algunos días, durante los cuales he mantenido el anterior, y no he podido escribir nada. Después de esto, y a no ser que encuentre algún fallo en una página secundaria, espero no hacer muchos cambios más en al menos unas cuantas semanas. Debería empezar a ocuparme más de lo que digo y no del marco estético donde lo hago.
Quizá el "pero" más grande al nuevo diseño sea el logo. De acuerdo, no se lee UnSociability todo lo bien que podría leerse, pero me gusta y después de todo, la palabra 'unsociability' se repite debajo del logo y en el titulo de la página como mínimo, así que no debería dar lugar a confusión.
Como he dicho, tenía que ser breve.

Hablando con un amigo el otro día (hola, K.) me di cuenta que no se puede ser antisistema, o dicho de forma menos radical, no se puede criticar a lo establecido, y no sólo eso sino que cuanto más se haga, más fácil es que lo consideren a uno (hablo por mí sólo parcialmente) como un radical sin pies ni cabeza.
Se puede discutir sobre la guerra de Irak, sobre los aspectos negativos de la globalización o sobre el "problema" (ahí tienes un eufemismo) palestino. Pero ten cuidado de no cargar mucho las tintas contra el gobierno estadounidense (a pesar de que aún no han aparecido las razones esgrimidas para dicho ataque; las razones sí han aparecido, en forma de oro negro), de no cantar demasiado alto las falsedades de la globalización (a pesar del proteccionismo de la unión europea con las subvenciones agrícolas) ni de defender muy efusivamente a los palestinos (porque parecerás un antisemita, a pesar de los asesinatos selectivos llevados a cabo por un Estado que pretende compararse a los atentados realizados por un grupo terrorista), porque parecerás un loco y tus opiniones carecerán de sentido.
Se acepta, por defecto, que las opiniones vertidas en los grandes medios de comunicación son, aunque no todo lo exactas que se desearía, un reflejo bastante acertado de la realidad. La opinión que discrepe, se considera (se muestra) como radical, y cuanto más efusiva sea, más fácil es relegarla a la marginalidad. Es muy sencillo. Un enlace a la CNN la mayoría de personas lo ven como un enlace a un medio de comunicación. Un enlace a Zmag la mayoría de las personas (suponiendo que sepan a dónde lleva ese enlace) lo considerarán un enlace a un sitio subversivo.
En otras palabras, la opinión "oficial" es moderada y cualquier otra es radical; la opinión de El Mundo es válida, la de Le Monde Diplomatique no lo es. Y la (supuesta) radicalidad siempre es marginal. Y a eso se suma el hecho de que, cuanta más gente parece discrepar de lo establecido, más se parece a -más se presenta como- un sistema "alternativo", en el que también hay grandes ideólogos (desde Chomsky a Klein -no Calvin sino Naomi- pasando por Ramonet o Moore) y no parece cambiar nada respecto al que ya hay. Es decir, que se nos ha enseñado a ver esa posible alternativa como poco más que un timo, simple merchandising, como dice K., y todo, en realidad, porque se critica de forma abierta lo que es criticable, porque dice lo que es criticable, y lo que dice no encaja con lo que se oye todos los días.
Y porque a menudo la gente acostumbra a tener como opiniones aquellas que se dicen en los telediarios (cuando hablan de algo más que del principito y los entrenamientos del Real Madrid), y cualquier opinión que difiere, que no "ajusta", se entiende como una agresión. Ya que a la mayoría de la gente no nos gusta que nos digan que lo que pensamos está mal y que además, lo pensamos porque alguien se ha encargado de metérnoslo en la cabeza.
[En relación a las imágenes, K., quizá haya formas mejores de denunciar la guerra de Irak (el asalto a Irak, mejor) que con (estas) imágenes, pero no veo cómo denunciar el asalto de un país (hay dictadores en todo el globo y nadie mueve un dedo por las pobres gentes que los sufren) hecho mediante mentiras y con el único propósito, reconocido además, de conseguir (robar) el petróleo irakí, puede considerarse merchandising. En ese caso, tengo dudas de cómo calificar las imágenes del ataque que la CNN distribuía a las cadenas de televisión del mundo "occidental".]
Por cierto, si alguien me lee (uhhhh...) y además vive en Granada, le invito a que se pase por la galería de arte Van Gogh (C/ Carrera de la Virgen, 11), donde expone mi padre del 15 al 28 de noviembre.

Estoy algo cansado, así que dejaré caer algo que escribí hace un año y pico. Es sólo un párrafo, y nunca tuve intención de continuarlo.
"Viniendo de allí donde el hielo es más común que la luz del sol, los primeros días de primavera siempre eran motivo de celebración, principalmente por su temperatura cálida, y que refrescaba al acercarse la noche.
Sin embargo, nunca conseguí acostumbrarme a los calurosos días de verano, cuando el aire se hacía irrespirable y parecía que hasta la piel le sobraba a uno, y era aquella la única época del año en que ligeramente añoraba el frio de mi pueblo natal."
Como punto final, sí, K., en cierto modo puede decirse que un blog -no todos, supongo- muestra la egolatría de su autor. Por mi parte, podría decirse que soy un ególatra convencido.
Por cierto, ha ganado España. 2-1. Hoy al menos dormiré tranquilo.

No se si es que he dormido poco -que si, que he dormido poco- o es que estoy pillando la gripe, pero lo cierto es que esta mañana me encuentro algo fastidiado. También es posible que sea este cansancio crónico -o supuestamente crónico- del que ya he hablado, o quizá más acertadamente, y después de ver que La hipocondria es un trastorno en el que la persona interpreta síntomas somáticos de depresión o de ansiedad como enfermedad, esta hipocondría que me persigue allí donde voy. O a lo mejor resulta que estoy así por ser lunes (¿y ya estoy así?) o porque pasan de la una y todavía no me he tomado un mísero café. O todas ellas a la vez. O ninguna.
Para colmo, el tipo de siempre nos habla de lo mismo de siempre. Mucha terminología sin nada que decir. Al menos, ya se qué es lo que puedo esperar a principios de año. Tengo que cambiar de trabajo. Eso me recuerda que tengo que colgar mi Curriculum Vitae en la web.
Por cierto, ya tengo el host virtual hecho, así que en breve prescindiré de la redirección web que estoy utilizando y pasaré a utilizar el DNS como dios manda. He recibido algunas peticiones para colgar mi cara de nuevo en la web, así que en cuanto vea cómo hacer que encaje en el diseño que tengo ahora, la pondré.
Me duele la cabeza.

Me he llevado una pequeña decepcion con el libro de Auster ("El libro de las ilusiones"). No por el libro en sí, que está muy bien, sino porque además de que en la que debia ser la página 320 pasa a la página 289 (y cuando llega de nuevo a la 320 retoma la historia donde se supone que debía haber comenzado), de la página 256 pasa a la 289, y esas 33 páginas no están en el libro.
No se si aún tengo el ticket por ahí, y aunque no tengo claro que me vayan a hacer mucho caso si voy sin ticket, me pasaré por la tienda para ver si se puede hacer algo. Bien mirado, hace 15 días que me lo regalaron y no es normal tener que repasar los libros que te regalan para ver si le faltan páginas, ¿no?

Me alegra decir que no he tenido ningún problema para cambiar el libro defectuoso, sin ticket ni prueba de compra similar, ni siquiera parte de la etiqueta. Con la fecha y la hora aproximada ha sido bastante, así que ya tengo el libro con todas sus páginas. No se si tiene mucho sentido leerse las 33 páginas que no me he leido ahora que sé el final, pero en cualquier caso, si alguna vez quiero hacerlo, están ahí.
He recibido algunas quejas de que este blog (esta página) es depresiva, aburrida y ególatra. Bueno, sí, eso es lo que es ¿Alguna vez dije que sería otra cosa?

Siempre he sido de la opinión de que en este país sobran funcionarios. Bueno, no es que sobren, sino que el trabajo que hacen podría hacerse con la mitad de ellos en cualquier empresa privada (y sin tener que explotar a nadie), o visto de otro modo, con la cantidad de funcionarios que hay, los trámites burocráticos deberían ser considerablemente más rápidos.
Obviamente, no estoy hablando de todos ellos. Aquellos que están en escuelas, hospitales, limpieza, policia, prisiones, etc etc, me parecen tan buenos como cualquier trabajador de la empresa privada, y a menudo mucho más sufridos, porque por la mala gestión de sus responsables (no quiero implicar que en la empresa privada no haya mala gestión, porque la hay y mucha), deben sufrir masificaciones de enfermos, alumnos o de aquello con lo que quiera que esté relacionado su trabajo. Hablo específicamente (siempre hay excepciones) de aquellos en organismos oficiales como por ejemplo (pero no son los únicos) ayuntamientos. No sólo no trabajan ni un minuto más de lo estipulado en su horario, sino que sus almuerzos y descansos son más que eternos, y se muestran siempre dispuestos a remitirte a otra ventanilla, porque "eso no es de mi competencia".
En alguna ocasión me he planteado presentarme a unas oposiciones de este tipo, pero cada vez que vuelvo a tratar con algún funcionario de los mencionados, se me quitan las ganas porque sería incapaz de tal pasividad e inutilidad diarias. Y todo ello porque sé que es muy probable -algo que seguro le ha pasado a más de uno- que sean los propios funcionarios los que fuercen a los "nuevos" a adoptar la pasividad de la que hacen gala, en caso de que éste venga con "demasiadas" ganas de trabajar.
No se cuanto costaría hacer que el funcionariado del que he hablado sea relativamente eficiente, pero si se hiciese, se conseguiría que aquellos que vamos a hacernos análisis de sangre en el Hospital de la Fe no nos sintamos como en una discoteca a las tres de la madrugada y dispongamos de unas instalaciones decentes. Porque visto lo visto, no me extraña para nada el auge de la sanidad privada. Lo cual no habría de sorprenderme, teniendo en cuenta las políticas sociales que lleva a cabo el actual gobierno.
Aunque bien pensado, si esto alguna vez se consigue, los beneficios no servirán para otra cosa que para engordar ese superávit del que presume Rato (en lugar de invertirse como debería hacerse), así que casi mejor que las cosas sigan como están y al menos, habrá menos gente en el paro.

Por segunda vez en este mes me he permitido un capricho más caro de lo normal. Me he comprado un nuevo móvil, el Sony Ericsson T610, y si no pasa nada extraordinario, debería tenerlo en como mucho un par de semanas.
Lo cierto es que el que tengo ahora (Trium Mitsubishi) -ya tres años y pico- va perfectamente, y nunca me ha dado ningún problema, a pesar de ciertos daños estructurales, pero me apetecía un móvil nuevo y, raro en mí, apenas me ha costado tiempo decidirme. Como excusa siempre puedo alegar que me voy a ahorrar una media de 6 euros al mes cambiando a Vodafone (L. está en Vodafone), con lo que puedo amortizarlo en más o menos un año (y que dejo de pagarle al señor Alierta y amiguetes, incluyendo sobrinetes). Pues eso, móvil nuevo, menos dinero en la cuenta. A veces me encanta ser un consumista.
¿Comentarios ególatras los míos? Nah...

Murphy:
LEY DE SOCIOECONOMÍA: En un sistema jerárquico, el aumento de la retribución por un trabajo dado es inversamente proporcional a la dificultad del mismo y lo desagradable que sea.
Que hombre tan sabio.

Esta mañana como era de esperar la prensa ha vuelto a sacar lo de la furia y la raza española, además de gilipolleces como la de Saez: "el resultado reafirma mi planteamiento" o la de Valerón diciendo que "no merecíamos esas críticas y hoy hemos demostrado nuestra valía".
Si ganarle a un equipo como Noruega, que jugó casi 40 minutos con el portero lesionado, que regaló más de un gol y que tuvo una actuación más que penosa, en la repesca de la Eurocopa (ni siquiera es un Mundial), es algo como para sentirse orgulloso, que venga dios y lo vea. El partido no lo ganó España, sino que lo perdió Noruega -y en concreto, Espen Johnsen. Casi me hubiera alegrado de que Noruega nos hubiera ganado, porque así al menos no hariamos el ridículo como solemos hacerlo ni tendríamos que continuar con el patético entrenador que tenemos.
Pasando a otras cuestiones, ayer no salía de mi asombro al ver cómo Antena3 tenía programada para las 23:30 la película "Sospechosos Habituales" en el 'ciclo' (por llamarlo de algún modo) "Noche de Lobos". Ni siquiera el hecho que Kevin Spacey hubiese obtenido un Oscar (algo que suele gustarles a los de la tele) al mejor actor secundario en esa película sirvió para que la pusieran a una hora decente. Y no sólo eso, sino que a las 23:50 veía como en Canal9 comenzaba "Amores Perros" después de un horrible telefilme español que giraba en torno a las peleas de perros y un mini reportaje sobre el mismo tema. Imagino, claro, que si lo hubieran puesto al revés, nadie se hubiera tragado la penosa peliculilla y el citado reportaje.
No se quién confecciona las programaciones, pero una de dos, o los que lo hacen son unos completos incompetentes, o este país esta lleno de idiotas que prefieren UPA Dance a Sospechosos Habituales. Si, yo también se la respuesta.

No pongo en duda que Michael Jackson sea responsable de muchas de las cosas que se le imputan en torno a este nuevo caso de abuso de menores que ha surgido. Sus declaraciones en una famosa entrevista en la que afirmaba que duerme habitualmente con menores no ayudan, desde luego. Si bien es cierto que en algún sentido esta sociedad esta pervertida y dormir con un menor no debería ser, en sí, nada maligno, viniendo de una persona adulta que se ha desfigurado el rostro mediante sucesivas operaciones, sin relaciones sexuales con personas de su edad (no que no es incriminatorio pero sospechoso cuando sólo se relaciona con niños) y cuya estabilidad mental es -al menos para mí- dudosa, no es el comportamiento más razonable. La protección que un adulto puede proporcionar a un menor durmiendo con él está restringida al estricto ámbito familiar, e incluso en estos casos a determinadas circunstancias, y cualquier persona que pretenda comportarse de la misma manera sin pertenecer a dicho grupo debe entender que es como mínimo sospechosa de acusaciones bastante graves.
Pero esta es sólo una parte de la historia. Un niño no se mete en la casa de Michael Jackson sin darse cuenta mientras vuelve a clase del colegio. Los padres del último niño que protagonizó un caso similar sacaron varios millones de dólares de la denuncia, y no me sorprendería en absoluto que los de ahora estuvieran buscando lo mismo. No me parece lógico que unos padres con un mínimo de responsabilidad dejen que su hijo pase la noche con otro adulto, y más a sabiendas que van a dormir en la misma cama. Por lo que una de dos, o los padres carecen de cualquier escrúpulo y han alquilado (literalmente) su hijo a Michael Jackson a cambio de una sustanciosa suma, o no son lo suficientemente responsables para educar adecuadamente a su hijo. Lo que básicamente lleva a la misma conclusión: que dichos padres, estuvieran buscando o no intencionadamente una indemnización económica, carecen de la preparación para educar a su hijo.
No tan sólo Michael Jackson debería ser investigado por su comportamiento con los niños que pasan la noche en su casa, sino que lo mismo debería hacerse con todos los padres que permiten, es posible que a cambio de dinero, que sus hijos pasen la noche en compañia de otro adulto, porque al final es eso a lo que esto se reduce.

Siempre me he extrañado de que nadie se haya quejado del problema de higiene que el "nuevo" (hace años que están ahí) sistema de apertura de las latas de refrescos entraña. Que una parte de la lata que está en todo momento en contacto con el exterior pase a estar en contacto con el interior cuando abres la lata me parece, se vea por donde se vea, una guarrada. No soy el primero que descubre -antes de abrirla, afortunadamente- sustancias bastante desagradables en la parte superior de la lata.
Si, se puede limpiar con una servilleta, pero me resulta curioso que en una sociedad aparentemente a veces tan obsesionada con las "agresiones externas" (a saber, microbios, bacterias & Co.) se pasen por alto este tipo de cosas.

Esta tarde he ido a ver con L. la citada película, a pesar de su escepticismo inicial y mi promesa de no ver películas españolas (por cuestiones relacionadas con el puto cánon de los CDs). Me ha entusiasmado menos de lo que me esperaba, aunque esto es achacable en un 100% a mi actual estado de ánimo, y a pesar de ello (algo que dice mucho a favor de la pelicula) han habido varias escenas con las que me he reido bastante. A L. le ha sucedido al contrario, y le ha gustado bastante más de lo que esperaba.
A falta de una descripción mejor, sólo puedo decir que es una película sin pretensiones (en el buen sentido de la expresión), muy divertida, con un Pablo Carbonell en su línea (y que a veces recordaba al protagonista del libro La conjura de los necios), y que desde luego vale la pena ir a verla, porque no hay muchas películas últimamente donde te puedas reir.
Creo que tengo el libro por aqui, así que en cuanto acabe el segundo de Auster -si, me he comprado otro-, El palacio de la Luna, creo que me lo leeré porque imagino que estará a la altura.

Gracias, Sergio, ya lo tengo. Me dí cuenta el otro día, pero me daba miedo cambiar las rutas a los .cgi por si se quejaba (no sé que es lo que guarda realmente en "base de datos", ya sabes, en el directorio que se recomienda que esté fuera del dominio del servidor web), pero lo he cambiado en el .cfg y no parece quejarse, así que seguiré así. De todas formas tengo una copia de lo que tenia antes, por si las moscas.
Cambiando a otra cosa, me han regalado El hombre de los dados, de Luke Rhinehart. La crítica lo pone por las nubes, pero me he encontrado con la siguiente critica de un lector: "Mi opinion personal es que empieza bien pero le sobran alrededor de 300 paginas. Si esperabas regalarselo a alguien mejor una tostadora.". De todas formas, por el momento la mayoría de las novelas que la crítica ha ensalzado me han gustado, así que ya veremos. En cualquier caso no me hace falta una tostadora.
Ya que estamos, un libro: Wilt, de Tom Sharpe. Con pocos libros me he reido como con este. Casi diria que con ninguno.

Es curioso pensar la cantidad de estereotipos, la mayoría de ellos ni tan falsos como pretenden los unos (o las unas) ni tan verdaderos como pretenden otros, que trae a la cabeza la susodicha frase, utilizada tanto para referirse (últimamente más a menudo) al principito como a Russell Crowe, y que representa el concepto de "buen partido".
Es difícil hablar de esto sin que a uno lo tilden de machista y/o retrógrado, pero igual que hay muchos hombres que siguen valorando a una mujer únicamente por su aspecto físico, hay muchas mujeres que siguen valorando a los hombres por el tamaño de su cartera. Dejando aparte la cuestión profesional, en la que cualquier reivindicación femenina carece de peros, si se trata de la defensa de la dignidad intríniseca a cada persona, y de ver a cada individuo como un ser humano, esto debería hacerse tanto para ellas como para ellos, porque limitarse a un único frente muestra, ante todo, una total miopía para ver aquellas barreras que se pretende eliminar.

Al hilo de lo anterior, y de las críticas que se le podrían hacer a ese comentario, pensaba en lo radicalmente polarizada que está nuestra sociedad en muchas opiniones, al estilo Bush de "el que no está con nosotros, está contra nosotros": cualquier crítica a algún aspecto del feminismo, se convierte casi instantáneamente en una posición machista.

He leido que al parecer van a estrenarse el próximo diciembre las versiones extendidas de las dos primeras partes de El Señor de los Anillos. Por mucho que me guste la citada trilogía, o por muy ansioso que esté por ver la tercera parte, no puedo sino pensar que me han tomado por gilipollas, con todas y cada una de las letras.
No es sólo el hecho de que haya una versión extendida, que obviamente ya estaba pensada cuando se estrenó la primera y segunda parte, sino que aquellos que hemos comprado los DVDs de dichas películas nos encontramos ahora con que existen nuevas versiones que al parecer, no son simplemente un Director's Cut, como el que se hizo de Alien o El Exorcista, sino que es algo más preparado y probablemente premeditado. Es como si compras un libro y cuando acabas te dicen algo como 'no, es que te faltan 100 hojas que en ese libro no están pero en este sí".
Se bien que las productoras están ahí para ganar dinero, pero creo que hay unos límites. No soy una puta hucha y odio que me traten como tal.

Estreno nuevo diseño y problemas.
Al parecer existe cierto problema en los últimos días en la conexión (estoy suponiendo) entre WorldCom y RedIris, lo que hace que tenga que recurrir a una ADSL de Timofónica. Esto a su vez hace que, debido a que Timofónica utiliza proxy en la navegación web de dicho servicio, no pueda ver realmente cómo queda el contenido de la página con el nuevo diseño (de hecho, he estado bastante tiempo intentando entender como la página principal mostraba imágenes que no existían y una hoja de estilos que tampoco existía).
En local, a una buena resolución, queda bastante decente. En cuanto pueda y los esbirros de Alierta me lo permitan, veré como queda en remoto.

Por una vez y sin que sirva de precedente, tengo que retractarme de mis críticas a Timofónica (no por eso deja de ser Timofónica ni ellos los esbirros de Alierta). No eran ellos, sino que alguien había cortado el acceso en el firewall, pero únicamente al puerto 80 de andercheran, lo cual me impedía acceder. Solucionado este pequeño problema, he podido ver cómo queda el diseño actual.
En este diseño me he basado bastante más en la hoja de estilo, sobre la que estoy aprendiendo a base de golpes, y he descubierto sitios como A List Apart para documentación sobre xhtml y css, o www.tropicalisland.com para las imágenes de la parte superior. Por cierto, tengo que incluirlas en la lista de Links.
Ahora me queda hacerlo totalmente compatible con CSS, XHTML y 508. Y ya que estoy, aprender a utilizar los modulos. Luego más.

... es la madre de todos mis males y el centro de mi vida.
Si la desterrase, o las cosas me irían mejor, o me quedaría sin vida.

Ayer vi por segunda o tercera vez el anuncio de Freixenet Cordon Negro, que he buscado en Internet pero no hay manera de encontrarlo (lo que ya me esperaba, por otra parte). El dinamismo de los dibujos es increíble, y las mujeres sobre todo recuerdan mucho a Milo Manara, sin duda el dibujante de comics erótico (aunque no limitado a ello) por excelencia. Sólo hay que echarle un vistazo a la serie Click!, o a las aventuras de Giuseppe Bergman, para que se le caiga a uno la b... bueno, dejémoslo ahí.


