Debería bañarme en la piscina todos los días a medianoche, como he hecho hoy. Proporciona una frescura y un bienestar antes de irme a la cama que el cuerpo agradece, dadas las temperaturas que nos gastamos por estos lares últimamente (vaya, hablo como un anuncio de piscinas, ¿eh?). No obstante, tendré buen cuidado de no dejarme llevar demasiado, a pesar de lo difícil que esto se hace gracias a la habitualmente agradable temperatura del agua, ya que no tengo ninguna intención de constiparme a estas alturas del verano.

Es lo que tiene el verano y las mujeres bonitas. Que te dejan el cerebro chamuscado y te impiden pensar con claridad. O quizá no.


Bien.

Después de aproximadamente una semana sin blog, estamos de nuevo aquí. Ni mejores ni peores, simplemente aquí igual que siempre. Los problemas se han solucionado pero estoy, al menos de momento, pensando en varias alternativas para que no vuelva a producirse, porque parece obvio que este corte de servicio no fue voluntario.

Así que sin más dilación, que prosiga el espectáculo.

Pero que prosiga mañana.



Decir que Nicolás era una leyenda es exagerar un poco, pero sí es verdad que se le conocía en el frente y se le respetaba, igual que se le envidiaba. Esa reputación ganada durante años le había conseguido muchos amigos, pero tambien muchos enemigos. Era una deseada presa para cualquier francotirador que se preciase, y su cabeza valía más que su peso en oro. Sólo se le recordaba una herida de bala en un hombro, por la que estuvo semanas sin entrar en combate. El sniper que casi acaba con él ganó muchos enteros por aquella única bala... hasta que murió poco después, abatido por el fusil de un soldado ruso.

Así que cuando aquella noche tuvo los primeros problemas frente a un grupo de alemanes, sabía que algo malo pasaba. Sus movimientos eran lentos, y le parecía que todo sucedía a cámara lenta. Cuando la primera bala le alcanzó, sin ni siquiera saber él de dónde procedía, supo que estaba perdido. Para cuando quiso intentar empezar a moverse, una segunda, una tercera y una cuarta bala habían impactado en su cuerpo, y alguna debió alcanzar su cabeza mientras caía al suelo.

Le dió caza un inexperto alemán italiano llamado Ruggero Raimondi, que murió pocos segundos más tarde por los disparos de un torpe compatriota alemán francés. El cuerpo de Nicolás lo encontraron dos meses más tarde ya en avanzado proceso de descomposición, sentado en su silla y mirando una pantalla de ordenador que mostraba un sarcástico GAME OVER.

Y es que desde que recibió la segunda bala, no movió ni un dedo, se quedó absolutamente inmóvil. Se quedó como muerto. Como le gustaba decir, las reglas son las reglas.

Y él siempre había sido una persona muy coherente.


Esta mañana me he levantado con resaca. Siento un dolor de tal intensidad que dudo bastante que mis pensamientos estén ahí dentro. No caben, seguro. Así que o bien están colgando de mi pelo, o flotan alrededor de mi cabeza como moscas. Con resaca, con ojeras, con angustia, sin cabeza, sin pies ni que sé yo qué más sin ni qué más con. Creo que voy a necesitar examinarme con cuidado para saber que no me falta nada, aunque corro el riesgo de que el examen fisiológico desemboque en actividad onanista. Es un riesgo que no me cuesta nada asumir. Y después de eso, si todo va bien, me ocuparé de averigüar en qué hora y día de la semana me encuentro.

Y todo va bien hasta que me llevo la mano a la entrepierna y descubro aterrorizado que ahí no hay nada. Y antes de que el pánico me devore y el corazón se me salga por la boca, recuerdo aliviada que no me llamo Sebastian, me llamo Belén, y que seguro que puedo encontrar, a estas horas inciertas, algún sitio en Ibiza donde bailar algo de house.


Dice Ramón Salazar a propósito del papel de Mónica Cervera en la película 20 centímetros: «Escribí el guión de 20 centímetros por dos cosas: siempre he soñado con hacer un musical siguiendo las normas y quería escribir para Mónica el papel de un transexual, porque tiene un físico rotundo que le va muy bien al personaje».

Si bien no cabe la menor duda de que, ciertamente, esta actriz tiene un físico rotundo, ni de cuáles son las intenciones del director al decir estas palabras sobre la que afirma que es su actriz fetiche (i.e., buenas), en otras circunstancias, y para la mayoría de las mujeres, ¿sería eso un cumplido o un insulto?


Me duele

la cara

de ser

tan

guapo.


Ladies and gentleman, señores y señoras, niños niñas y pelotitas de goma.

Me voy, me piro, me largo, me abro, me marcho de vacaciones. A tumbarme en la piscina al sol como un lagarto, a emborracharme y atiborrarme de helado, a conocer mujeres que me alivien las penas, a pasarme el día en la parra a mirar los peces nadar y a hablar con Dios.

Y todo eso como mínimo durante dos semanas. Ya decidiré que hacer con la tercera igual que ya decidiré qué hacer con mi carrera de Filosofía a medio acabar. Mientras tanto, pueden ustedes comerse los mocos, contar las nubes y los coches amarillos, sumar matrículas, hacer aviones de papel con las servilletas de la cafetería o alquilar películas porno para esas noches de insomnio. Y hasta todo ello a la vez si se atreven.

Pero si se aburren lo suficiente y son ustedes personas intrépidas, (aquí debería haber un enlace generado aleatoriamente, pero ya no está) y quizá encuentren algo que no hayan leído antes, porque como todo el mundo sabe, casi nadie lee lo que se escribió la semana pasada. No se preocupen, el enlace cambia cada minuto. Es lo que tiene esto de la novedad.

Así que hasta finales de agosto o principios de septiembre, con alguna poco probable incursión puntual, es todo lo que puedo ofrecerles. Después de las vacaciones, aquí estaré de nuevo para seguir dándoles la vara, la tabarra, la paliza y el coñazo.

Un beso a todos. Pasarlo bien, ¡y no olvidéis supervitaminaros y mineralizaros!


Bien, sí, estoy de vuelta. He vuelto de la inopia. Dejen de buscarme. Es difícil ocultarse, cuando empiezas a visitar blogs y comentar tus propios posts. Temporalmente, aquí y allá, ahora sí y ahora no, dentro y fuera. Casi como una película porno. Seré el Guadiana, al menos durante una semana, durante esa semana de vacaciones que aún me queda. Casi tengo que recordármelo para no olvidarme.

Escribiré. No sé cuanto, pero algo. Para ir calentando, ya sabéis. Así que eso es lo que hay. Joder, las cuatro y cuarto. Qué tarde.

Y es que quizá me esté haciendo mayor para dormir solo.

Puntos suspensivos.

O quizá no.


Os voy a contar, ya que no tengo nada mejor en la cabeza, o mejor, es lo único que tengo en la cabeza, el dilema que navega por mi cabeza estas últimas semanas. Intentaré ser breve sin conseguirlo.

Soy Ingeniero Informático. Justo el año que acababa me matriculé en la licenciatura de Filosofía en la Universitat de València. Y ahí he estado durante cuatro años, tras un año más que desastroso, completando un total de 155 créditos de un total de 300, con una media que debe estar en torno al 8.8 aprox.

Pues bien, de un tiempo a esta parte, estoy quedándome sin tiempo para dedicarlo a estudiar. Necesito más tiempo para leer, más tiempo para escribir, más tiempo para salir, más tiempo para ir de fiesta, más tiempo para tomar cervezas, ya que abandonado por mi ex a mi propia miseria, he de dedicar tiempo a ponerme en circulación. Y cada vez me cuesta más sentarme a estudiar, a escribir trabajos, a estudiar a Hegel, Kant o Aristóteles. A leer artículos apuntes y libros, releerlos, estudiarlos, analizarlos, esquematizarlos, a digerirlos o no y a vomitarlos. Por no hablar de mi escepticismo hacía el papel de la Filosofía actual en el mundo contemporáneo.

Lo que ha hecho que lleve dos meses considerando seriamente abandonar la carrera y dedicarme a otros menesteres. Ese es el dilema más grande. Supongo que gracias a Geno, Lourdes, Mariola, Óscar, mi madre y algunas personas más, el interés que tengo por gran parte de la Filosofía y para evitar la sensación de fracaso y rendición, continuaré allí un año más al menos.

Pero el dilema más inmediato es el siguiente. Asumiendo que continúo, tengo un examen el jueves para el que no he estudiado, para el que no me apetece estudiar, y para el que tengo que hacer un trabajo que ni he hecho ni me apetece hacer. Estoy en mi última semana de vacaciones en meses y debería empezar a mirar hipotecas. Pero aún así, me siento obligado sin que ello desgraciadamente me lleve a mover un solo dedo. Si al menos el sentimiento de culpa funcionase como un resorte de acción imparable. Pero no, para eso se necesita fuerza de voluntad que es otra cosa muy diferente.

En eso trabaja mi cabecita estos días. Y esto es todo lo que tengo que decir al respecto.


James Travis MassiveAttack Tricky OceanColourScene Prodigy Coldplay SkunkAnansie TheStrokes TheBeatles Rinôcérôse BethOrton StoneRoses Moby Nirvana Aloof StinaNordestam Kraftwerk TheChemicalBrothers June PizzicatoFive Stereophonic VerucaSalt Oasis Pulp RichardAshcroft Blur Sebadoh Queen TheWhiteStripes Ladytron Luna Pavement DaveMatthewsBand (Urusei)Yatsura TanyaDonelly Belly TheSmashingPumpkins TheCure Muse FatboySlim RedHotChiliPeppers Jamiroquai Spiritualized Mr.Oizo U2 SunnyDayRealState Lit DepecheMode PrimalScream Eels JohnFrusciante TheBreeders BanditQueen Portishead YoungFreshFellows TheDandyWarhols TheDivineComedy Stereolab RobbieWilliams Shivaree LosPlanetas SonicYouth MacyGray TheCrystalMethod REM MarcyPlayground Radiohead Placebo ApoloFourForty Dover TheCardigans Dishwalla BigStar Pound FooFighters CatPower LeonardCohen Lagwagon RoxyMusic BobDylan BelleAndSebastian EverythingButTheGirl AzulYNegro Interpol OrganicAudio Jet NineInchNails DireStraits Fischerspooner D'Angelo MarilynManson TheSexPistols FranzFerdinand Orbital FleetwoodMac Suede StoneTemplePilots TheSmiths Morrisey TheDoors PinkFloyd RageAgainstTheMachine LosRodriguez Deluxe RollingStones ThePropellerheads ThePolice Madonna JesusAndMaryChain Fugazi Gorillaz NorahJones DixieChicks AliciaKeys LouReed EagleEyeCherry NadaSurf Weezer MercuryRev Silverchair FourNonBlondes Bush Keane Eminem BangGang TheKillers Hoggboy TheTears LaHabitaciónRoja DireStraits KulaShaker BoneyM Kasabian LaliPuna TimBooth Eminem TheFlamingLips TheWaterboys BasementJaxx VanessaParadis JohnLennon AliceInChains Pixies Come Rialto MarkKnopfler BarenakedLadies Sugar Lamb ThePresidentsOfTheUnitedStatesOfAmerica

Y eso es, sin entrar en detalle, lo que suelo oir cuando estoy aburrido y cuando no lo estoy. Y esto, lo que suelo hacer cuando estoy aburrido y cuando no lo estoy.

Queda claro, tras esto, porqué no existe una columna titulada "Recomendamos música".


He visto películas estos días. Pero como no soy el puto Garci en su puto programa, pues como que voy a ser breve. Sin City, Extrañas coincidencias, Primer, La Isla, SÍ. El sonido del trueno, NO.

Brief enough.

Music kills me

Y mi trabajo de Cavell, también.


Aquel que dijo lo de dinero llama a dinero debía estar pidiendo una hipoteca.

Porque como vayas más bien justo, peleando entre ese puto 80% y el 100%, contando lo que te va a soplar el notario, y rezando para que el señor tasador tenga la mano floja el día de la tasación de "tu" nuevo piso, te vas a tener que joder con lo que te den. Se puede rascar, se puede pelear, se puede regatear, se puede y se hace, faltaba más, pero no está hecha la miel para la boca del asno.

Ese 0,35% no es para tí, chavalín. Pase por aquí, señor Pérez. Sientése, por favor, señor Pérez. A sus pies, señor Pérez. ¿Un café, señor Pérez? Y es que como te salga el dinero por las orejas, la hipoteca casi te la regalarán. Déme sus condiciones a mi, ijoputa, que la hipoteca ya me ha dicho usted que me la da y mi dinero vale tanto como el suyo. Ya verá usted cuando yo tenga dinero, ya verá...

El día que sea dueño del mundo voy a cogerlos a todos y meterlos en la mina, a picar piedra, por ijoputas.

(Y quizá aquél no estaba pidiendo una hipoteca. Quizá era banquero)


Miro por la ventana. Un sol cojonudo y yo aquí dentro delante de un texto de un tipo llamado Stanley Cavell al que soy totalmente impermeable. Miro a una preciosa pelirroja que tengo delante. Sabe que le miro, pero sólo lo hago de vez en cuando, como quien no quiere la cosa. Esto es difícil de verdad. Leo el párrafo. Una y otra vez. Van nosecuantas ya. Y no entiendo nada. Llevo media hora en dos párrafos. Cinco hojas en toda la tarde. Pero coño, !no entiendo nada¡

Levanto la mirada. Miro a Lourdes y Mariola. Mariola me saca la lengua y le correspondo. La pelirroja mira, la veo con el rabillo del ojo. El no ya lo tienes, recuerda. Típica frase que no sirve de consuelo ni de nada. Dile algo, idiota. Pégale una patada. Pero suavemente. Pídele algo. No. Paso. Miro al infinito. A Lourdes. A Mariola. A un tipo que se sienta a su lado. Considero por un momento apagar el reproductor MP3. No. Voy a seguir sin entender nada y además no estaré oyendo música, así que mejor lo dejo como está. Vuelvo al estudio. Bueno, a mis ojos sobre el papel impreso.

Finjo estar profundamente concentrado en lo que leo, pero lo cierto es que no hay manera de concentrarse con esta chica delante. Vaya, aquí hay un pensamiento interesante. Todos lo son, en realidad, pero no entiendo cómo llega hasta ellos. Juego con el boli. Pongo las manos sobre la cabeza. Ahora sobre los reposabrazos de la silla. Pensamiento: ¿Me sentiría muy diferente si estuviese sentado en esta misma silla pero no tuviera reposabrazos? Si apenas los uso. Un segundo. Dos segundos. Tres segundos. No sé. Dejo el boli en la mesa. Miro el móvil. Intento estudiar. Un mechón de pelo pelirrojo -claro- le cae por un lateral. Me gusta eso que lleva puesto. Pero no lo mires tanto, que se va a dar cuenta. Le mando un mensaje a Mariola diciéndole lo buena que está. Se parte. Me contesta que haga algo. Ya, como si fuera tan fácil. Me rio. Mariola se rie dos mesas más lejos.

Miro de nuevo por la ventana. Y a ella. Es guapa. ¿Veinte años? No, algunos más. Bueno. Me da igual. Me gusta, tenga la edad que tenga. Que más da. Cojo Sin noticias de Gurb de la estantería de detrás. Ni hecho adrede. Me recuesto en la silla. Abro aleatoriamente y leo quince páginas. Me muero de risa. Ya. Vuelvo a mis textos. Al boli en mi mano, en la mesa, encima de los apuntes. Al boli rodando en la mesa o en mi boca. A mi estéril concentración. A mis miradas furtivas y a las suyas, que ella también las practica. A mis cinco artículos de Cavell. Al mis ojos en busca del infinito y más allá. A mi ventana y a mi móvil. Joder.

Menos veinte. A las ocho nos vamos. Parece que Mariola se divierte. Bueno, dame un poco más de tiempo. Tengo que acabar de estudiar una cosa. ¿Seré capaz de irme con la pelirroja aquí estudiando? ¿Seré capaz de dejarla sola? Valoro la magnitud de mi estupidez supina y el absurdo de mis pensamientos, aunque no me sorprendo. A buenas horas, después de veintiocho (28) años. Una amiga de la pelirroja me saca de la indecisión. Recoje sus trastos rápidamente y se va. Ni una triste mirada atrás. Menos diez. Pasan cinco minutos. Me aburro.

¿Nos vamos?