De niño, siempre quise tener superpoderes. Soñaba día tras día, dormido o despierto, con poder hacerme invisible, ser capaz de volar, parar el tiempo, o convertirme en algún personaje del universo manga más conocido; nada fuera de lo normal. Más tarde, como era de esperar, crecí, y mis irreales e infantiles aspiraciones se tornaron en otras más humanamente accesibles pero igualmente inalcanzables. Ansiaba, igual que cuando era pequeño, dominar el mundo, pero ya no como un ser con poderes extraterrenales, sino de una forma más mediática, más común, de una manera en apariencia más real, incluso factible. Continué creciendo, y un día, pero no como algo que sucede de repente sino tras un largo proceso, me di cuenta de que todos esos sueños habian dejado de serlo y se habían convertido en pesadillas, enormes losas que cargaba inconscientemente a mi espalda, a causa de quizá una cabeza demasiado fantasiosa o una realidad que me había resistido a asumir. Comprendí que te haces adulto cuando entiendes que muchos de esos sueños que has ido acumulando desde que tienes uso de razón jamás se convertirán en realidad, y que no tienes poder para cambiar eso. Desde entonces, me debato entre renunciar a mis sueños o resistirme a hacerme adulto, mientras el tiempo pasa.
Tienes el superpoder de tu imaginación y sabes estamparla muy bien en tus relatos e historias.
V. [Web] no sabes como te entiendo bro.

Otra alternativa podría ser hacerte guionista de la serie Heroes, ahora que los contadores de historias están en huelga en Holliwood.
mablog [Web] Que quede bien claro que esta es una reflexión en 1ª persona. Yo me veo así. por eso creo que entiendo, en parte lo que dices.
Muchas veces he pensado cuánto daño emocional conlleva una educación encaminada a perseguir la excelencia. Supongo que los sueños de superheroes con superpoderes son bastante comparables...
Una de las realidades que más conflicto interno me han creado y que aún hoy me cuesta digerir ha sido descubrir mis límites, mi "normalidad". Cuánta frustración acarrea darte de bruces con tu propia mediocridad.
Me gustaría matizar un poco esto. No hablo de normalidad o mediocridad en tono peyorativo, sino en el sentido exclusivamente estadístico de los términos. No me gustaría parecer presuntuoso (pienso que la falsa modestia y la soberbia son dos caras del mismo mal...) con lo que ahora diré. Sé que he sido afortunado en la vida; primero por nacer en un tiempo y en el seno de una familia que me ha brindado todas las oportunidades, dónde he podido explorar a mi antojo; pero sobre todo porque cúando he emprendido algún proyecto casi siempre he aprendido deprisa y he destacado inicialmente ("eterna promesa"), para luego perder interés conforme veía que los progresos llegaban más y más despacio. Por ese motivo he llegado a tocar tantos palos que soy aprendiz en todo y maestro en nada. Mi entusiasmo inicial chocaba con la realidad de mi incapacidad de alcanzar la excelencia.
O lo que es peor. Muchas veces he pensado que si hubiese dirigido todo mi esfuerzo hacia una única actividad, sí hubiese podido ser excelente en ese terreno. Me ha costado tragar quina el aprender que soy lo que soy, no lo que quisiera haber sido (ni siquiera lo que pensé que hubiera podido ser), pero creo que por fín aprendí eso, y ahora soy más feliz. A mis 40. Vivo feliz en mi "mediocridad". Exploro tantas actividades como se me antoja, disfruto de ellas mientras me proporcionan placer y luego las abandono y paso a otra actividad.
Agustín [Web] Agus, confieso que me siento muy identificado con lo que cuentas. Imagino que es ese asumir la propia mediocridad el proceso por el que desde algún tiempo estoy pasando, o quizá casi desde siempre. Supongo que a los 31 aún me quedan unos años de tragar quina y aprender qué soy frente a lo que me hubiera gustado ser, cuando toca no ya abandonar los propios sueños, sino darse cuenta de que son tan sólo sueños sin demasiado enlace con la realidad y de que no es que no estés luchando suficiente para conseguirlos, sino que te has equivocado de guerra.
Imagino que parte del problema proviene también del concepto personal de reto y fracaso, pero de eso ya hablaré otro día.
M. Atraviesas uno de esos ciclos...
Pero tienes la sensibilidad del artista. Mi consejo es que vivas los picos y los valles, y como ser sensible, aprendas todo lo que puedas de ambas situaciones.
Agustín [Web] Me da mucha pena oir comentarios tan deprimentes. No veo porque tenéis que renunciar a la excelencia a los 40. Los comentarios de Agus indican que está atravesando un momento delicado. Tal vez el cumplir 40 ha significado una herida psíquica de la que aún no se ha percatado. Quiero animarle desde aquí a seguir persiguiendo la excelencia en alguna de sus actividades. NO CAIGAS EN LA MEDIOCRIDAD...
Excelent [Web] Sé bien quién eres, Excelent, y tus comentarios son bienintencionados, pero ni herida psiquica ni polla con cebolla. ¿Qué coño de crisis de los 40?
Lo que le dije a Manolo venía a cuento porque en su entrada me pareció entender algo que yo ya viví, por si a él le servía de algo.
He tardado tode este tiempo en asumir que soy como soy. 40 años [¿porque lo diga debe haber crisis?]
De verdad, Excelent, ahora que lo sé estoy más en paz conmigo mismo. Mi lucha interior es menor. Tengo otros problemas, como tú bien sabes, pero ya no sufro si no soy sobresaliente. Y NO descarto la excelencia, simplemente no me agobio si no la consigo.
Agustín [Web] Como nadie más alimenta mi discurso, me autocontesto yo solito... jeje
El tema de fondo es el de la MOTIVACION. ¿Cuánto dura?. En algunas personas es infinita (qué envidia) y no depende de los resultados obtenidos. En mi caso, la motivación se va desvaneciendo, aunque siempre intento esfuerzarme al máximo. El problema es la frustración que acompaña el ver que no siempre (quizá nunca...jeje)consigues la Excelencia (que "crees" que mereces por tus cualidades). Ese es el quid.
Por tanto, una parte importante de nuestra madurez es aprender a convivir con la frustración. Me pregunto si una educación no tan orientada hacia la excelencia sino hacia dar siempre lo mejor de uno mismo, no sería mejor.
Y quiero aclarar que YO NO ESTOY DEPRIMIDO. Soy, lo admito, de carácter algo ciclotímico (y en mis horas de subidón, por favor, quitadme la tarjeta del Corte Inglés...!!!)
Agustín [Web] ¿¿esfuerzarme???
xxDD, eso sí que me deprime.
Agustín [Web] Personalmente, tampoco creo que una motivación infinita sea lo ideal. La ventaja de una motivación "finita" es que te permite darte cuenta de los progresos, dedicarte a otras cosas y no centrarte en una única actividad que quizá no sea tu fuerte. En cualquier caso, es delicado, ya que una motivación infinita tampoco tiene porqué implicar obsesión, pero parece que suena a eso. Supongo que lo que más se le aproxima es "hobby", pero claro, en ese sentido le quitamos gran parte del espíritu competitivo y de mejora que parece que la Excelencia implica.
También creo que una educación orientada a dar lo mejor de un mismo llevaría al mismo punto, en el sentido de que no somos realmente conscientes de qué es lo mejor de nosotros mismos. Sería diferente si, por ejemplo, naciésemos con una leyenda que dijese "Este sujeto es capaz de hacer la maratón en 3,05", una vez llegada a esa meta, sabrías que no puedes mejorar. Aunque también ese punto sería relativo en muchos aspectos, porque, más allá de metas físicas o incluso mentales ¿quién es capaz de escribir un best-seller o ganar un Nobel? Resumiendo, una educación orientada a dar lo mejor de nosotros seguramente nos llevaría siempre a mejorar, y en definitiva, a buscar la Excelencia, con lo que estamos en las mismas.
Quizá la alternativa sería una educación más "conformista" con las propias condiciones, menos competitiva y ambiciosa. Pero claro, eso también tiene sus pegas.
Yo tampoco estoy deprimido, aunque también voy a ciclos (y este es en bajada). Afortunadamente, no tengo tarjeta del Corte Inglés :^)
M. Bueno, la excelencia o la mediocridad no se alcanza al alcanzar los sueños. Veamos, el motor de una actividad es la de conseguir 'algo', el hecho de haber conseguido el proposito con el que has aprendido dicha actividad define el abandono de esta. O lo que es lo mismo, si alguno de vosotros emprende varias tareas- segun vosotros vais picando una tras otra - es por que consigue el fin esperado, inconscientemente no esperais llegar a un best-seller (p.e.) esa es una finalidad material, vuestra finalidad es más la inquietud y el deseo de poseer el conocimiento que el hacerlo real.
Llevo tiempo compitiendo, diariamente, con todo y todos, desde que era pequeño mediante el deporte, con mi hermano en conocimiento, con compañeros de clase y con el trabajo y la vida en si misma. Situarme en el universo, y no unicamente en el mio, es la tarea más dificil que estoy trantando de lograr, competir y luchar esta en mi forma de ser, pero para tener paz no necesito saber lo mediocre que soy, sino encontrar mi sitio en el universo.
Eso es ser feliz
yo Conmigo hace años que perdiste, chaval :^P
M.
