Dicen que todos alguna vez, de niños, hemos querido ser astronautas. Y lo mismo dicen de ser bombero. Y de ser policía, y de tantas otras profesiones de riesgo y aventura, o como quieran ustedes expresar lo que puede haber detrás de esas profesiones dentro de la mente de un niño. Yo tampoco sé hasta qué punto creerme eso, porque no recuerdo haber tenido la ilusión de ser ni policía ni bombero. Quise ser ciclista, y sí, yo sí que quise ser astronauta. Eso sí. Y quería serlo ya entrada en la pubertad, tonto de mí. Así que le pregunté a un profesor qué era necesario para ser un astronauta. Gilipollas de mí. Menudo crío paleto e ingenuo.
El caso es que éste me habló de la importancia del carácter, de la templanza, por aquello de la convivencia en las alturas, vamos, de todas esas virtudes de las que ya hablaba el bueno de Aristóteles antes de que el hombre se levantase siquiera diez metros por el aire. Y todo ello, sumado a un intelecto impresionante y una impresionante capacidad de trabajo, hacen de los austronautas unos seres quasi sobrenaturales... hasta ayer.
Y va a ser que después de todo, lo de ser astronauta sí que es una profesión de alto riesgo.
¿A qué punto llegaría ella a querer a esa pesona?
Por supuesto no justifica los hechos, pero da que pensar tirar así una carrera harto compleja.
Por cierto, que yo quise ser militar (muy de pequeño), pero después ya no tuve nada claro y pasó el tiempo... Y aquí estamos!
π ¿Querer? Eso no es amor, n; es otra cosa.
Llevo todo el día pensando en esta historieta y he llegado a la conclusión de que lo que ha hecho esta astronauta no es una estupidez, sino una locura.
Se supone que es una persona con una inteligencia superior a la media. Una persona que ha recibido una formación específica para evaluar un problema y encontrarle la mejor solución. No sólo eso, además es una mujer, lo que nos da armas propias (entre ellas la sutileza) para enfrentarnos a este tipo concreto de problema.
Y aún con todo esto, y sumándole el componente de la premeditación, el plan de esta mujer no resiste el menor análisis. De todas las soluciones que podría haber elegido (hablar con su amante, pasar de todo, buscarse otro, pagar a un sicario...) opta por lo que nadie en su sano juicio haría. Probablemente por que NO lo está. Y esta será probablemente la línea de defensa que elija su abogado. Con un poco de suerte podrá probar que con tanto viaje por el espacio (o tanto estudio) se le ha aflojado algún tornillo.
(¿soltero y con dos hijos? Pues él debe ser un perla también...)
Por cierto, de peque quería ser bailarina -de las de tutú, pintora, escritora, fotógrafa y pirata.
Nuala [Web] yo siempre quize manejar un varitech!!
d16 [Web] Oivo. ¿Un varitech? ¿Eso qué es, d16? A mí me suena a batidora de varillas, pero es por asociación de ideas. ¡Cuenta, cuenta! :D
PD: Ya, ya sé que podría buscar en google, pero tiene menos gracia.
Nuala ¡Y pasó unos tests psicológicos de órdago!
O los tests eran de coña o la chica era muy, muy lista y se los sabía.
:)
Maui [Web]
