Rosemary

Rosemary me contó que había perdido el brazo derecho al caerle encima una viga de madera maciza que debía atravesar diagonalmente el comedor de su futura casa, a la que ella y su marido habían dedicado gran parte de los ahorros de su vida y el tiempo de los últimos tres años. Al parecer, un fallo en uno de los apoyos la hizo desplomarse sobre el suelo, donde se encontraba ella recogiendo unas herramientas; allí la encontró él una hora más tarde, inconsciente sobre un charco de sangre. Perdió el conocimiento al instante y despertó una semana más tarde, con el miembro amputado a la altura del hombro, sin recordar nada de lo que había sucedido. De esto hace ya casi veinte años, y ambos continúan recibiendo ayuda psicológica.

La casa continúa vacía, sin más ocupantes que algún perro salvaje o pájaro ocasional. Ellos no han vuelto a poner el pie en ella ni lo harán jamás; aunque no la olvidan.

Comentarios

Manolo, mis conexiones nocturnas a tu página son cada vez más motivantes: si hace unos días a las 03:00 aparecía una parrafada infumable, hoy a las 03:10 veo este post tan optimista, ideal para comenzar con ánimo la semanita...
Me gustó mucho más el post del viernes, tanto el consejo - que obviamente no he seguido - como el chiste (aunque esté mal que lo diga yo).

CiudadanoCero [Web]

Estás bien? necesitas hablar? Si estás pidiendo ayuda para hacer reformas en tu piso cuenta cmgo.

dimm

No, de momento no, pero se agradece el ofrecimiento :)

M.

Ahora es cuando no pienso ayudarte con la reforma. Tú ya sabes, a mi me llamas para pintar que ahí seguro que no hay riesgo de que se me caiga una viga encima, a lo más me mancho de pintura ;)

Qué mono teníamos ya ¿eh? XDDDDDDDD

Isthar [Web]

si después de veinte años aún están en tratamiento, eso me demuestra que la terapia no sirve para una mierda

gianis [Web]
¿Algo que añadir?




(Nota: El comentario puede tardar un poco en aparecer. Espera unos segundos y recarga la página antes de volverlo a mandar)