Como me había propuesto, ayer fui finalmente a ver El jardinero fiel, también solo, con lo que se acaba el capítulo de películas tengoqueverantesdequelasquiten, hasta el fin de semana al menos (ejem... y voy a hacer como que no sé que quería ver Una historia de violencia). Es paradójico que Ó. quisiese verla y yo no accediese en su momento, y haya acabado viéndola yo y él no.
Dirigida por Fernando Meirelles, la película está basada en una novela de John Le Carré... y hasta aquí puedo leer. Conspiraciones, asesinatos, política... Le Carré en estado puro. Aunque no es una historia real, al final de la película, aquello de All characters displayed blablabla ficticious blablabla any coincidence blablabla... es rematado por un pequeño comentario que, aunque no pude leer por completo, parece venir a decir que sí, que la historia y los personajes son ficticios, pero que la experiencia del autor durante su estancia en África le ha demostrado que quizá no sea todo tan ficticio. No sé si habla Le Carré o Meirelles.
Lo cierto es que, aunque me habían hablado muy bien de esta película (metacritic la pone bastante bien), no salí demasiado entusiasmado. Es cierto que Ralph Fiennes está impecable en su actuación, que salva en mi opinión la película, y la fotografía es muy buena, pero ahí se acaban para mi los elogios.
Y es que aunque la denuncia que contiene es legítima y basada sin duda en hechos reales, da la sensación de no acabar de arrancar, de quedarse en la superficie, permaneciendo en todo momento en un segundo plano, donde la relación entre Fiennes y Weisz adquiere una importancia que parece no corresponderle. Rachel Weisz está correcta en su papel, aunque su personaje hace que Fiennes parezca un pánfilo durante gran parte de la historia. Pero eso es problema del guión, no de Weisz. Y para acabar, aunque el montaje es correcto, se abusa de los efectos visuales y sobre todo, de la cámara al hombro y los cambios bruscos de plano, llegando a resultar excesivamente agobiante en algunos momentos.
En resumen, la película está bien, pero a estas alturas, hay cosas mucho mejores en cartelera.
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Por cierto, John Le Carré es en realidad David John Moore Cornwell
pero si te lees las críticas y las reviews en inglés y todo!!!! oño que culto!!!!!
pues yo no voy a ir a ver la película hasta que no me lea el libro, por eso de las comparaciones son odiosas. lo compré el otro día en la fnac, como no tenía presupuesto para uno de tapa dura, lo compré de bosillo + otro libro más y así me regalaron un tercer libro (si soy una "promo-victim", pero es que me tengo que buscar las castañas de alguna manera no???)
labalaperdida Un año en Atlanta me tenía que servir al menos para leer las críticas, digo yo :)
Y por otra parte, yo leería el libro, Le Carré suele ser muy interesante.
Y para acabar, siempre tapas blandas, no sé porqué, pero odio los libros con tapas duras...
M. Pues sí, algo que añadir: que para mí esta peli es una de las decepcciones cinematográficas del año. Meirelles lo hizo muy bien en Ciudad de Dios, pero aquí se ha quedado en un: "mira que moderno soy, cuánto muevo la cámara, qué encuadres tan chulos hago y qué arriesgado soy que critico a las farmaceúticas en una peli comercial". Pues por mí, como si se quedaba en casa. Por favor, que alguien les enseñe a dejar la cámara quietita.
nomeacuerdo [Web] joooooooo pero que cultos que son todos . Pues por supuesto que la relación entre Fiennes y la weisz es lo más importante precisamente porque es una versión una nueva relectura y este tío ha trascendido al Le Carré (el Ferni) y a ido a por lo suyo. Los movimientos.......solo es eso? no les ha gustado esto? eso es muy personal demasiado personal pero de todas formas vuelve a ser la misma atmósfera densa, cargante, iluminosa de un día africano no más o bien de la angustia que está viviendo el protagonista.
Uf
vayacondiosyconmigo@hotmail.com Uhm... sí pero no. Pienso que si coges una novela de Le Carré, hay que serle un poco fiel, y más teniendo en cuenta que el meollo del asunto está donde está, que es en el problema de las farmacéuticas. La relación entre los protagonistas debería estar como máximo a la misma altura, aunque no he leido la novela.
Y los movimientos... un poco está bien, y el cambio brusco de planos y el movimiento añade tensión a las escenas, pero es que a mi me parece que en ciertos momentos se pasa. Hay muy poca cámara quieta en toda la película, hasta el punto de que por momentos es difícil centrarse en qué se nos está contando. Da la sensación un poco de que es más importante cómo se está contando que lo que se está contando...
M. Pero como me puede decir eso son lenguajes diferentes, si quiere una recreación de una novela tan solo tiene que leerla comiendo pipas, o tomando una mirinda que se yo....El tema del centramiento es muy muy personal, está seguro que era por el chorra juego de la iluminación y los jueguecitos del director (aspecto este que no se lo discuto entre otras cosas por su parece ser alto nivel cinéfilo).
Gracias a Dios que se pase y sabe a algo diferente la película porque de un tiempo a esta parte todas parecen documentales del National Geografic, que no, que resulta inquietante sin llegar a ser....que se yo, sin llegar a ser y punto.
Si a dado con el clavo el cine es cine es importante como lo cuenta, los silencios, los chispeos.....
Oiga no me lo tenga en cuenta usted solo piense que yo pare que yo lo noto.
vayacondiosyconmigo@hotmail.com Sí algo que añadir :es que el Fiennes.....no puedo con él, no puedo le noto tan hombre, tan sensible de una manera tan varonil ajjjjjjjjj. Se acuerda en el Dragón rojo? esa alma, ya ni entro en otras pelis más evidentes.
vayacondiosyconmigo@hotmail.com Completamente de acuerdo en que Fiennes no me parece desde luego el paradigma del hombre 'macho' pero sensible a la vez.
Vamos, que no cuela y a mi tampoco me apasiona... :)
(y de alto nivel cinéfilo, *ni de coña*)
M. Pues dicho y hecho (aunque eso sí, antes de leer tu comment!). Que esta mañana me he terminado un comic, y en el segundo posterior he empezado el de Le Carré... Ya sabrás mi opinión por el blog ;)
labalaperdida El tema de las farmceúticas es necesario contarlo, y aún se podría decir mucho más. Tenía muchas ganas de verla, pero como no sabía que era un libro y ahora sí, esperaré a ver como desarrolla LeCarré el tema en profundidad en el libro, y a ver si es verdad que no pone tan en primer plano la relación entre dos personas.
Gracias por la crítica.
Carlos [Web]
