Un servidor, es decir, moi, siempre ha considerado desporporcionado el ataque que se le hace a las fuerzas del Estado español -hay que especificar, que tal y como están las aguas, cualquiera deja las cosas al entendimiento del lector- desde ciertos colectivos 'alternativos', con los que de vez en cuando me muevo. Pero cosas como la de hace una par de noches te hacen replantearte algunas cosas.
Las dos de la mañana, aparcado en un parking cualquiera de una ciudad cualquiera, y sentado dentro del coche con una amiga, sin hacer absolutamente nada, nada al menos que pueda considerarse delito en este bendito país a principios del siglo veintiuno. Todo muy normal, y en esto que en el calor de la noche aparece flamante un coche de la Policía Nacional. Buenas noches. Buenas noches. Su identificación, por favor. Los DNIs pasan a sus manos, y el que los coge se va al coche, apunta los DNIs y llama por la radio. Me siento como un criminal; me pregunto en qué artículo del código penal está prohibido hacer lo que estábamos haciendo. Nos dice que tengamos cuidado, que hay maleantes por la zona (pues coño, búsquelos y no me dé por culo, ¿o es que me ve cara de maleante? Bueno, vale...). Ingenuamente, después de ese comentario pienso que nos van a devolver los DNIs y se van a ir. Pero el aburrimiento debe ser supremo a estas horas de la noche. Si es que en el fondo casi les entiendo. ¿Puede abrir el maletero? Si, por supuesto. El otro sigue con la radio y nuestros DNIs. Ahora al primero le da por mirar con la linterna dentro del coche. Asientos de delante, y ahora de detrás. Es curioso, el tío. Ahora mira la matrícula. ¿Es suyo el vehículo? Sí, si quiere le saco la documentación (por acelerar las cosas, porque seguro que me la piden) Sáquela, por favor. Así lo hago, y se pasa cinco minutos mirando el recibo del seguro. O no lo acaba de entender, o lo está memorizando. Le pasa la documentación del coche -vehículo, ¡excuse moi!- a su compi. Parece que se lo apunta -no se para qué, pero no me hace ni puñetera gracia-, y cuando parece que han satisfecho su curiosidad o no saben cómo más jodernos la noche, nos devuelven los DNIs y se largan.
Aunque nos resultase cómico en el momento, no tiene ni puta gracia que te traten como a un delicuente sin haber hecho absolutamente nada. Sólo desearles sinceramente que superen ese tedio que por lo visto les asalta a las tantas de la noche, y se dediquen a hacer su trabajo y buscar a esos maleantes sobre los que nos advirtieron, porque para eso les pagamos el sueldo. Y no me digan que tengo pinta de skin, que no me lo trago.
(Por el pueblo genial, vengo, a pesar de las apariencias, suavecito suavecito. Un día de relax absoluto. Apunte: tengo que hacerlo más a menudo)
Tu relato es historia vieja por estos lados (Buenos Aires) salvo porque es difícil que el coche policial sea flamante. Tal vez les hayamos pegado la gripe policíaca, tomen sus recaudos.
1+ [Web] Enhorabuena por todo, ameno y bien escrito, te animo a continuar, aunque no ganes el concurso, tú vales mucho, nene.
Rosa uff yo no aguanto q se me arrime un miembro de seguridad para nada... no los aguanto, de repente pierdo mi intimidad y mis derechos y he de estar a dosposicion de una persona que ni conozco, me siento ofendido.... siempre...
pd: este finde 30 euros por aparcar en un camino rural, ¿he dicho q me caen mal los miembros de seguridad?
felisuco [Web] Es que hay mucho aburrimiento en el mundo. Por ejemplo en este mismo momento yo estoy aburrido.
Chasky [Web] Situación normal por estos lares argentinos, recuerdo a mi vieja, en mi adolescencia, recomendándome cuando salía: "llevá la llave, documentos y cuidate de la policía".
Pero ¿cara de maleante? mmmm, más de uno cayó por portación de cara mientras hacía la misma nada.
Grismar [Web] Y eso que vas afeitado. No sabes lo que ha tenido que aguantar mi padre sólo por llevar barba...
mysstika [Web] La situación que has vivido es casi tan desagradable como que te paren dos policías cuando circulas despacito por la calle principal de tu pueblo, a media tarde, cuando más gente hay paseando comprando, te hagan bajar del coche, te registren los bolsillos y todos los compartimentos del coche buscando drogas, y todo por que alguien ha dado el chivatazo de que unos jóvenes (mi novia y yo) con mala pinta (la natural en el mes de agosto cuando te vas a la piscina) han sido vistos saliendo de un callejón (el de mi casa) en el que se sabe que se trapichea con drogas (natural, si la policía no va, los camellos campan por a sus anchas. Lo sabíamos todos, incluida la propia policía secreta que algunas veces había vigilado desde el balcón de mi casa, ya ves). Lo sufres con paciencia, tratas de sacar el mejor humor posible, aunque te está mirando todo el que pasa por ahí y vas a ser la comidilla del pueblo, y tratas de mantener el tipo aguantándote para no decirle al poli malo (por que oye, hasta en eso a veces se montan sus papeles de poli bueno, poli malo) que está haciendo el ridículo, quien eres, y quien es tu padre y quienes tus amigos, que los tienes, pero no te gusta abusar.
Al final se tienen que ir con el rabo entre las piernas, el poli bueno te pide disculpas, el malo lanza un gruñido y se larga sin despedirse y tú has perdido media hora, y no estás de muy mal humor por que no les has pedido los números de placa para luego pedir explicaciones en jefatura o que alguien que conoces le ponga la cara colorada. No haces nada de esto, por que no ganarás nada y no ha sido tan grave, aunque acabas con los mismos pensamientos que tienes tú ahora.
Pero fíjate que pasa el tiempo, te haces mayor, te cambias de casa, de población de vida... Y un día van unos locos, y vuelan el tren que pasa 15 minutos antes del tuyo, y matan a 200 personas, incluidas dos vecinos de tu bloque. Y cuando te sobrepones del susto y la angustia, vuelves una mañana más a la estación, y otra y otra, y un día un vigilante te pide, lo más amable que es posible hacerlo, que le permitas tantear tu mochila. Y tú vas y le dices que sí, que por supuesto, y que no solo eso, que la abra y la mire por dentro, que la repase todo lo que quiera, y que te gustaría que lo hiciese todos los días, aunque no lleves más que un libro y un sándwich que te ha preparado tu novia con todo su amor, y que por favor, lo haga con todo el que pase, y que lamentas que no se le haya ocurrido hacerlo a nadie antes, por que tal vez nos hubiésemos ahorrado unas vidas y unas lágrimas.
Mira, es solo un punto de vista. Ahora no me parece tan malo sufrir alguna incomodidad o fastidio (por que en el fondo, no es más que eso), a cambio de un, aunque falso, sentimiento de seguridad (y sin pasarse, por que este argumento es capaz de utilizarlo cualquier policía británico para justificar que primero dispara y después pregunta). Tal vez sea solo que la edad no perdona y me estoy aburguesando.
(Pd. Y que me vengan estando aparcado por la noche charlando con mi novia y me enfoquen con una linterna, también me ha ocurrido. Y es que soy muy viejo ya, me ha pasado de todo.)
pnac Es peligroso ese pensamiento, pnac. Muchos han querido eliminar las libertades civiles a costa de la seguridad, y si no, ojo con las leyes de control de móviles, por ejemplo.
Pero es un punto de vista totalmente válido, desde luego.
M. estoy de acuerdo, y por eso he indicado que sin pasarse. Muchos, en aras de la seguridad, les gustaría poner cámaras de vigilancia en cada esquina y escanear todo el tráfico de internet (bueno, eso ya lo hacen desde hace mucho).
Pero mira como, sin embargo, todos tragamos como normal que un imbécil en un aeropuerto nos haga hasta quitar el cinturón del pantalón (a mí me lo han hecho, y no digamos al señor Laporta (¿se llama así?)) y nos molesta que nos miren el bolso en la entrada de un centro comercial.
Quizás, el pensamiento en si, no sea peligroso, si no lo que dejemos que se haga con esa idea.
(pd. y perdona que polemíce en tu página. tú discrepas en la mía, y yo en la tuya, ale :-))
(pd2. no estoy al corriente de lo que pretenden controlar con los móviles.)
pnac No conozco a la policía española aunque la imagino. En estas latitudes, más policía, más control y más requisa es lo contrario de la seguridad pues la policía siempre es parte del ilícito, con frecuencia la parte principal, se trate de un robo de gallinas o un edificio dinamitado.
Ya se verá qué utilidad tiene revisar mochilas cuando se sepa (o se intuya, que suele ser todo lo que alcanzamos a hacer)la participación policial en los atentados de Atocha.
Si uno carga armas de guerra, explosivos o 50 kilos de cocaína basta que un Jefe diga: "a ése no" para que el policía bueno y el policía malo lo dejen pasar en paz.
Cinzcéu [Web] Pnac, estoy encantado de que discrepes en mi página. Hasta te estoy cogiendo cariño, para que veas ;)
M. andale bro, que no te habian parado nunca.
Entonces solo puedo decir una cosa NECESITAS SALIR MAS NOCHES CON MAS MUJERES.
jejejeje
exiliado, el cachondo
