David tenía miedo de salir a la calle. Se pasaba el día en su mansión, anclado a un vagón que se movía por unos railes sólidamente fijados al suelo. Y es que estaba seguro de que la gravedad la tenía tomada con él. Pasamos años y años intentando convencerle de lo contrario, sin éxito. Ya sé que suena algo psicótico, pero aparte de esta pequeña manía, era una persona completamente normal.
Ayer, una bonita chica pecosa le invitó a tomar una cerveza. Accedió al instante para nuestra sorpresa. En cuando pisó la calle, salío disparado hacia el cielo, como si cayese hacia la estratosfera. Así que va a ser verdad eso de que a la gravedad no le caía demasiado bien.
David, si estás ahí, escribe. Tu familia y tus amigos te echamos de menos.
interesante. En contra de lo normal, este me ha gustado.
xD
bro
