Después de más de un mes sin salir en bici, hoy he vuelto... a sufrir. Han salido menos kilómetros de los que pensaba (99.5km), pero teniendo en cuenta el trayecto, no es como para ir pidiendo más. Én pocas palabras: Bétera, Gátova, Pico del Águila, Altura (almuerzo), Oronet por detrás, Serra y Bétera. Bueno, pues me he diluido, gracias a mi estado de forma, a un buen consejo de Rafa al poco de empezar a subir la cuesta de Olocau. El resto del camino ha sido un rosario. He puesto mi ritmo, he hecho las dos subidas lo mejor -o lo peor- que he podido siempre al borde de la pájara, y además con el añadido del viento en contra que ha soplado durante todo el camino de vuelta. Sólo de Marines Viejo a Gátova me he encontrado relativamente cómodo, lo que no significa absolutamente nada. Afortunadamente, tanto mi tio (que por cierto, y como hace siempre, me ha pagado el almuerzo) como mi primo Andrés, que el cabrón va como una moto (pero no tanto como Rafeta :P) se han desviado hacia mi casa y he ido acompañado.
Ah, joder. Estoy muerto. Derrotado. Y además me duele el culo. Porca miseria. (Next week: Chulilla)
I love Moby. Por cierto, he puesto más fotos de gatos. Si es que son casi como de la familia.
Chulillo! :-P
Elena sin H Nunca,nunca, nunca,..nunca digas que te duele el culo. A mucho cabrón mal intencionado que podría explotar ese desliz.
S. Maturin
