Recibiendo (¿h?)ostias

Soy un put* cobarde (que no un cobarde put*).

Jamás en mi vida me he peleado. Prefiero huir antes que dar con mis huesos en el suelo o algo peor (no, no tiene nada que ver con el pacifismo o el amor al prójimo: es simple cobardía). Y me encanta. Todo eso del honor, la dignidad, la masculinidad, etc etc, esta muy bien, pero si correr es sano, ¿para que recibir ostias? Ah, y que dure muchos años.

Bonito pensamiento. Quizá luego me dé por ampliarlo. Amén.

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