Anoche tuve "la fortuna" de ver, durante casi una hora, la "serie revelación de la temporada", en palabras del corte publicitario que la anuncia. Y sin duda, dado el encefalograma plano de la mayoría de los adolescentes (esto no pasaba en *mi* época) de este país, no me extraña.
OC trata de un grupo de pijos y pijas, todos muy guapos y muy atractivos y con mucha pasta. Musculitos hormonados los unos, unas guarras en celo las unas (ellos también están en celo, pero eso es más típico). Eso asegura al menos una pelea y algo de fluidos por capítulo. Coge a dos, uno de cada sexo, que están igual de buenos que los demás, les dotas de un mínimo de inteligencia (medio cerebro servirá), de modo que en comparación con los demás parezcan Einstein y Curie, les metes todo tipo de problemas en la cabeza (divorcios, novio, reformatorio, suicidio, me-quiere-no-me-quiere...) y ya tienes la serie montada.
El resto es fácil. Crea todo tipo de conspiraciones de unas contra otras (todos lo sabemos, las mujeres se odian) y de peleas entre ellos (todos lo sabemos, los hombres se odian). Haz que ellas peleen por los machos y ellos por las hembras y no te olvides de la máxima universal "los que se pelean se desean". Intenta que los padres sean como máximo tan profundos como los hijos, y de paso, crea alguna situación de infidelidad matrimonial. Cuantos más estereotipos, mejor. Finalmente, recúbrelo todo de un aura de nihilismo y verdades como "la vida es un asco" que siempre suenan mejor cuando las dicen los pijos, y la tendrás lista para servir.
Terrible, terrible.
