27 marzo 2010

Laura

26 marzo 2010

Ante todo, sinceridad

16 marzo 2010

Damien Rice – The Professor & La Fille Danse Live

15 marzo 2010

Con “asesores” como estos…

«El padre de Mari Luz Cortés asesorará al PP sobre la reforma penal» [elmundo.es]

Siento mucho que esta familia haya perdido a una hija en las circunstancias que lo ha hecho, y es evidente que deberían depurarse responsabilidades al respecto (claro que esto de la justicia y el Estado de Derecho es como las operadoras de telefonía; llega un momento en el que tras perder la paciencia, el tiempo y más cosas, te preguntas si hay algo que hacer o está todo diseñado para que nunca pase nada). No obstante, eso no le da ni los conocimientos ni la objetividad necesaria para poder emitir algún tipo de juicio razonable sobre algo tan delicado como el código penal, sino más bien al contrario.

En cualquier caso, no hay que negarle al PP la habilidad buitresca para hacer de las desgracias ajenas oportunidades políticas, y “fichar” a este pobre hombre que no hará otra cosa que alimentar el populismo más rancio del que la derecha lleva un tiempo aprovechándose. Porque populismo hacen tanto unos como otros, pero diferencias las hay, y notables.

Petardos

Cada vez estoy más convencido de que el tamaño de los petardos que una persona tira está en relación directa con su grado de estupidez, y en relación inversa con el tamaño de su cerebro. En el caso de los menores de catorce años (ya saben, por no discrepar de aquello de la edad penal), esta regla se aplica al familiar gracioso que le provee del material pirotécnico.

Hay momentos en los que desearía que alguno de estos sujetos perdiese un par de dedos, para que al menos él y sus amigos dejase de molestar por un rato. No es que no me gusten las Fallas, no, aunque cada vez me gustan menos; será que me hago mayor. El problema es que con la excusa de las Fallas, la fiesta, la pólvora y la madre que la parió, los mismos gilipollas de siempre, por decirlo sin rodeos, campan a sus anchas por Valencia sin que nadie les diga nada con petardos que sin demasiada dificultad le convierten a uno en inválido.

Lo peor de todo es que aunque nadie lo diría, las Fallas todavía no han empezado, algo que los descerebrados que llevan debajo de mi casa todo el fin de semana (son las doce y media de la madrugada del lunes y siguen ahí) probablemente no sean capaces de entender, por aquello de la relación del petardo y el cerebro que les comentaba al principio. Como siempre, la que nos espera; a ver cuántos dedos y manos son noticia este año.