23 octubre 2006

N* teng* tiemp*

Por todos (“todos” soy yo y mi entorno, claro) es sabido que voy desde hace unas semanas bastante muy liado y no tengo tiempo para nada. Bueno, para *casi* nada. Así pues, en consecuencia, por tanto, visto lo visto, he pensado, en la soledad de mi cabeza (hola, ¿hay alguien ahí dentro?) lo mejor es que os leáis

La Inciclopedia

y cuando la acabéis me hacéis un resumen en hebreo.

(sí)

20 octubre 2006

Deberes para el finde

Salir por ahí. Ir al cine. Al teatro. A la ópera, a quien le guste. Besar, acariciar, tocar. Subirse a la parra y no bajar. Descansar. Pegar uno, dos, tres polvos o los que deje el cuerpo y permita la disponibilidad de pareja. O parejas. Bailar. Reir. Gritar. Emborracharse. Autosatisfacerse (ejem). No pegar ni chapa. Leer. Contar nubes y estrellas. Cortarse las uñas de los pies. Ver la tele. Dormir; tanto como se quiera. Mirar la luna. Pasear hasta Babia y no tener prisa en volver. Andar descalzo. Mirarse los pies detenidamente. Etc etc.

(Tú de esto, casi nada, L. ;^)

Este fin de semana yo me ocupo de levantar el país.

(O al menos, de que no se caiga, que ya es bastante)

18 octubre 2006

Estoy.

Saturado Saturado SaturadoSaturado Saturado  SaturadoSaturado   Saturado SaturadoSaturado SaturadoSaturado  Saturado SaturadoSaturado   Saturado SaturadoSaturado  SaturadoSaturado Saturado  Saturado Saturado  Saturado   Saturado SaturadoSaturado  SaturadoSaturado  Saturado Saturado  Saturado Saturado   SaturadoSaturado  SaturadoSaturadoSaturado   SaturadoSaturado   Saturado  SaturadoSaturado Saturado Saturado  Saturado  Saturado  SaturadoSaturadoSaturado Saturado  SaturadoSaturado Saturado  Saturado  Saturado Saturado  
SATURADO
Saturado  Saturado  Saturado   Saturado   Saturado    Saturado Saturado   SaturadoSaturado  Saturado Saturado SaturadoSaturado   Saturado  Saturado Saturado   SaturadoSaturado     Saturado    Saturado Saturado   SaturadoSaturado   Saturado  Saturado Saturado  Saturado Saturado  Saturado Saturado   SaturadoSaturado Saturado SaturadoSaturado Saturado Saturado SaturadoSaturado   Saturado   Saturado Saturado   Saturado Saturado  Saturado   SaturadoSaturado   Saturado  Saturado Saturado   Saturado Saturado  Saturado.Saturado   SaturadoSaturado   Saturado  Saturado Saturado   Saturado Saturado  Saturado

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17 octubre 2006

Grandes ideas

16 octubre 2006

Vamos de estreno (Publicidad engañosa)

No puedo voy a dejar este blog; mi ego me permite pocas cosas, y esa es una de las cosas que no. Pero sí me deja escribir en otros sitios. En sitios como este. Por ejemplo. Con más gente. Así que a veces escribiré aquí y a veces allí. A veces, como hoy, en ambos sitios, y a veces en ninguno, pero casi siempre diferente. Excepto en ocasiones, como hoy, que me sirve de presentación. Y esto es lo que he escrito en mi primera entrada. Y “esto” Dice así…

Ya lo he dicho alguna vez. En el momento que te pones manos a la obra, nunca mejor dicho, con tu propio “Redecora tu vida”, no tardas en descubrir que las cosas no son siempre del color con que las pintan. los publicistas. Es más, nunca lo son. De hecho, si hay un color del que no lo son es del de una chica monísima de la muerte, divina con sus pantaloncitos cortos y .decorada. para la ocasión, sonriendo mientras posa pintando con un pincelito vayaustedasaberqué. Pues no. No. Que no, ni de lejos. Lo repito: no.

En realidad, el color de tal reforma vital, y lo digo por experiencia, se suele parecer mucho más a las agujetas, y éstas sí que son de la muerte. Al dolor de espalda, de piernas, de brazos, de manos, de pies, de cabeza y de culo, es decir, a llegar a casa como si te hubiesen molido a palos. Se parece más a coño como pesa este puto rodillo y qué alto está ese techo, a que te caigan gotas de pintura en los ojos, o a no poder pegar el polvo pre-siesta dominical ni su correspondiente siesta -también dominical- porque te espera una pared por pintar -y eso se dice pronto. Se parece más a esperar impacientemente a que te llame el fontanero, a bajar sacos de escombro, a ladrillos, cemento, yeso y escayola. A salir con prisas del trabajo para poder hacer algo antes de que se haga de noche y pasarse el fin de semana entre las cuatro mismas paredes; a rascarse mucho el bolsillo y apretarse más el cinturón. A heridas en las manos, en los brazos, en las piernas, en los pies y a sangre (con dolor pero sin lágrimas). Y por supuesto, ante todo, se parece a rascar la mierda -casi literalmente- del suelo del baño, del techo, de las paredes y de las ventanas; de las puertas de las lámparas y de los rodapiés. Se parece al amoníaco a la lejía al salfumán y al desengrasante, que aunque quizá no sean el color, sí que son el olor.

Pero no se parece, nunca, nunca, nunca, NUNCA, a una chica monísima de la muerte, divina con sus pantaloncitos cortos y .decorada. para la ocasión, sonriendo mientras posa pintando con un pincelito vayaustedasaberqué. No. Así que no digáis que no os avisé.

(Publicado en sociedadanonima.org, hoy mismo)