30 septiembre 2006

Aprender con el cuerpo humano

El cuerpo humano es un organismo fascinante. Cuando después de ocho horas vomitando y cagando -defecar, hacer de vientre o hacer aguas mayores, todo eso es otra cosa, esto es *cagar* en el más literal de los sentidos, o si lo encuentran y lo prefieren, algún término aún más explícito-, piensas que no puede haber dentro de tu sistema digestivo absolutamente nada más que expulsar, él es capaz de encontrar esos espaghettis que comiste hace una semana y que ya no pensabas que estaban ahí dentro, o incluso restos de comida que ni tú mismo recuerdas que habías ingerido. Encontrarlos, y hacer que los expulses, claro. Sino, para qué.

Y entonces, vuelta a empezar.

29 septiembre 2006

Menú del día (y de la noche)

Menu del dia

26 septiembre 2006

Una de chinos

Siendo yo el primero al que le resulta cómodo poder acercarse a un bazar chino un domingo por la tarde para poder comprar vete tú a saber qué, me pregunto, y esta es otra de esas múltiples dudas que probablemente mucha gente tiene en relación con la población china de esta santa ciudad (como por ejemplo cómo pagan los alquileres esos grandes restaurantes chinos con la habitualmente escasa clientela que tienen, o qué pasa con los chinos que se mueren, que aunque se vuelvan a su país digo yo que alguno entre tantos se morirá aquí), porqué estos establecimientos no se “acogen” al horario comercial establecido, y abren sábados, domingos y el día que les da la gana, hasta la hora que les da la gana.

En otras palabras, si hay un horario comercial establecido por ley -y lo siento, pero que no me jodan con los derechos del consumidor que en esa historia hay un solo ganador- y esta gente se lo pasa por donde mejor les viene, ¿por qué nadie les obliga a cumplirlo?

Qué bella la sanguijuela (no comment)

Sanguijuela
(Por cierto, uno anoche, otro ahora… no os acostumbréis)
25 septiembre 2006

My left escafoide

Ya sé que esto va a parecer otra de esas excusas que utilizo yo para no contar nada, pero es que resulta -sí, ahora es cuando viene la excusa- que el sábado me caí por las escaleras -mojadas- de una discoteca y la verdad, además de que me cuesta bastante teclear, ya que llevo del dedo pulgar hasta el codo una escayola que la tipa de urgencias de la Quirón me ha puesto casi literalmente “por si acaso” (por si acaso tengo el escafoides jodido) a la espera de lo que diga el de trauma (¿será, será?), me duele si lo intento. Y para los especuladores, sí, iba completamente sereno. Y sí, estaban mojadas. Y para los curiosos, no, no les he demandado.

Adjunto documento gráfico no concluyente (lo sé):

Bueno, eso, y que mañana entro a las 6:45 de la mañana y sinceramente, desde hace unos meses no me sobra el tiempo.