27 julio 2006

Comparaciones

Supongo que cuando Herri Batasuna o como coño se llamen ahora no condena los atentados de ETA, es que los apoyan.

Supongo que cuando los Estados Unidos de América no condenan el asesinato deliberado de cuatro observadores de la ONU -civiles e imparciales- por parte de Israel, es que los apoyan.

Enough said.

(¿Cómo era aquello que decía Bush de o estás con nosotros o estás contra nosotros? …)

26 julio 2006

Realidades

Dice la chica de la foto anterior que cuando empezó a leerme -la historia es algo más complicada, pero no es el momento ni el lugar- le parecí una persona bastante interesante pero demasiado complicada. Es normal, porque supongo que en cierta manera, ambas cosas van relacionadas.

Dice la chica de la foto anterior, ahora que -creo yo y cree ella- me conoce un poco mejor, que no soy una persona tan complicada ni tan interesante. Es normal, porque supongo que en cierta manera, ambas cosas van relacionadas.

Supongo -sigo suponiendo, porque se me da bien y para qué mojarse-, visto lo visto hasta el momento, que no ser interesante ni complicado tiene sus ventajas, pero hay que reconocer que no deja de sentirse uno algo decepcionante cuando oye eso.

Por último, claro, dice la chica de la foto anterior que no quiere sentirse (tan) protagonista, aunque es verdad que veinte comentarios en el post que la presentaba en sociedad -léase: el anterior- no le parecían algo tan excepcional. En realidad, a la chica de la foto anterior esto le encanta… Y hasta aquí puedo leer.

(Por cierto, ¿se acuerdan de esto? Pues bien:

«On behalf of ISACA, we are pleased to inform you that you successfully PASSED the June 2006 CISA Exam with a total scaled score of 77»

Ja. Interesante no, y complicado tampoco, pero listo, listo soy un rato)

24 julio 2006

Ella

ella

21 julio 2006

Rascando

Ya sé que últimamente escribo con menor frecuencia y probablemente os parecerá que de peor calidad, pero es que me paso el día rascándome los cojones y eso cansa mucho, con lo que no me queda tiempo ni ganas de ponerme a escribir. Había pensado en colgar una foto, pero el que quiera verlos, que lo pida; tampoco son nada especial. El caso es que durante el veranito, y hasta que vuelva de vacaciones por allá el lejano septiembre, vamos a relajarnos todos un poco y esto va a estar más quieto -pero no parado, al menos no hasta que me vaya de vacaciones dentro de tres semanas- de lo que ha estado en los últimos seis meses. Seguro que tenéis cosas mucho mejores que hacer que estar delante de una puta pantalla leyendo gilipolleces. Lo digo de verdad, no es coña. Seguro que las tenéis.

Salir y daros una vuelta. El mundo está lleno de idiotas y además nos gusta que nos miren.

20 julio 2006

L.

Cuando llegaba el verano, y el valle se convertía en una olla a presión casi permanentemente, las siete de la mañana pasaba a ser la única hora en que era sensato pasear, y por tanto, el único momento que L. podía dedicar a sí misma. El calor todavía no era excesivo, y con el frescor del ambiente la humedad resultaba, a diferencia del resto del día, refrescante; el rocío caído durante la noche se acumulaba sobre la hierba y andar descalza sobre ella era la mejor y a menudo la única experiencia agradable del día. Sin rumbo definido y con los ojos cerrados, caminaba durante unos minutos sintiendo la caricia de la grama mojada sobre las plantas de sus pies o las gotas de agua sobre su empeine, consciente de cada movimiento de su cuerpo, de cada brizna de aire, de cada sensación, de cada sonido, sin más compañía que la de algún pájaro intruso y bienvenido; olvidaba sus problemas y se dejaba llevar.

Un día, al llegar a finales de agosto, L. se detuvo y mientras respiraba profundamente, se convirtió en flor.