31 diciembre 2005

Balance de cuentas del 2005

No puedo decir que el 2005 fue un año para recordar ni para olvidar. Volví a la soltería, me acerqué peligrosamente a los treinta, mi abuelo Pepe falleció y me compré un piso con unas cadenas de treinta años. Y este blog se convirtió al final en uno de mis principales modos de expresión. Por lo demás, la vida siguió aproximadamente igual que hasta el momento si he de confiar en mi memoria, que ya es mucho. Todo bien a esta parte del mundo, de momento.

Gracias a todos por haber llegado hasta aquí.

Feliz año nuevo

30 diciembre 2005

Presupuestos para el 2006

Estar más en forma, ser más feliz, más productivo. Sentirme cómodo, no beber demasiado, hacer ejercicio regularmente en el gimnasio (tres días por semana). Mejorar las relaciones con mis compañeros de trabajo, comer bien (no más cenas de microondas y grasas saturadas), ser un conductor mejor y más paciente, un coche más seguro; dormir mejor (sin pesadillas), sin paranoias, ser respetuoso con todos los animales (no tirar a las arañas por el desagüe), mantener el contacto con los viejos amigos (disfrutar de una cerveza de vez en cuando). Comprobar regularmente el crédito disponible en el banco (moral), favores por favores, encariñarme pero no enamorarme, colaborar con las casas de la caridad, ir al supermercado los domingos (nada de matar polillas o poner hormigas en agua hirviendo), lavar el coche (también los domingos), dejar de asustarme por la oscuridad y las sombras del mediodía -no hay nada tan infantil, tan ridiculamente adolescente y desesperado. Vivir a mejor ritmo, más despacio y calculadamente, sin posibilidad de escape. Ser autónomo, preocuparme (sin capacidad para hacer nada), ser un informado y preparado miembro de la sociedad (pragmatismo, no idealismo). No llorar en público, reducir la posibilidad de ponerme enfermo, comprar neumáticos que se agarren sobre mojado; mejorar mi memoria, seguir llorando por una buena película, seguir besando con saliva. No ser vacío y frenético como un gato atado a un palo y tirado contra una mierda congelada (ser capaz de reirse de la debilidad). Ser más calmado. Estar más en forma, estar más sano, ser más productivo.

Igual que un cerdo drogado de antibióticos metido en una caja.

Traducción -mia- relativamente fiel de Fitter Happier de Radiohead. Qué otra cosa más apropiada.

29 diciembre 2005

Lagartija

Foto cortesía de Luis B.

Manías

Se dormía. Por cualquier rincón, se dejaba caer y se dormía; no importaba el lugar o el momento. Para cuando la gente había empezado a señalarla y susurrar entre dientes, ya se había ido. Deberías resistir, le decían algunas personas, y ella sonreía amargamente encogiéndose de hombros. Ójala, pensaba. Ójala, decía, mientras lloraba por dentro. Le hubiera gustado tener el poder para tomar ese tipo de decisiones, pero su cuerpo se rendía sin darle opción, y todo el margen que poseía eran unos escasos segundos y la única decisión, evitar la caída hasta el suelo. Aprendió a no confiar en sí misma y a tener una fe ciega en los demás. Algunos le fallaron y otros permanecieron siempre a su lado, atentos a esos momentos en los que su amiga abandonaba este mundo.

Por lo demás, nunca le gustó aquello de que se dormía, porque siempre dijo que no era ella. Prefería bromear diciendo que le dormían. Manías, decía con una sonrisa inocente, y hasta hoy, nadie ha podido demostrar que no tuviera razón.

Sensaciones familiares

¿Os es familiar la sensación esa de oír sonar el despertador, y pensar, en semi inconsciencia, que no puede ser es imposible que suene porque es que me acabo de acostar y aún no me he dormido, absolutamente convencido de que realmente, válgame dios, JODER no puede ser es imposible que suene ya porque JODER es que te acabas de acostar y aún JODER no te has dormido, y encender la luz para ver qué hora es, empezando a dudar de que realmente no pueda ser y sea imposible que suene y de que te acabes de acostar y de que aún no te hayas dormido, descubriendo con horror que tus dudas están más que fundadas, porque aunque te sientes como si no hubieses dormido ni diez minutos, puede ser que suene porque es que no te acabas de acostar y hace ya horas que te habías dormido?

¿Sí? A mi, desde esta mañana, un poquito más.

(O eso, o alguien me ha metido un puto agujero temporal en la cama, que no es precisamente lo que yo espero que se meta en la cama conmigo.)